IGAFA centro de referencia nacional de buceo reconocido por IMCA a nivel internacional

Alumnos del curso de buceo de IGAFA en España

Alumnos de IGAFA realizando prácticas con equipos SDS en la piscina del centro

IGAFA, un centro de referencia nacional reconocido por IMCA y con una gran proyección fuera del país

El Instituto Gallego de Formación en Acuicultura (IGAFA) es uno de los grandes referentes del buceo profesional público en España. En 2019 el IGAFA obtuvo el certificado que le acredita como Centro de Referencia Nacional en acuicultura y buceo, un distintivo otorgado por el Ministerio de Educación y Formación Profesional que avala su excelencia como centro formativo.

Ubicado en A Illa de Arousa (Galicia), en un entorno profundamente ligado al mar y a la actividad pesquera y acuícola gallega, el centro ha logrado consolidar durante los últimos años un modelo formativo muy orientado a la realidad operativa del sector y especialmente conectado con los estándares internacionales.

Uno de los grandes hitos alcanzados en los últimos meses fue el reconocimiento obtenido por parte de la International Marine Contractors Association (IMCA), un sello especialmente relevante dentro del ámbito offshore y de las grandes operaciones internacionales de buceo comercial.

*pincha aquí para leer la noticia relacionada

Ese reconocimiento ha permitido que numerosos alumnos formados en el centro amplíen sus horizontes profesionales y puedan optar a desarrollar carreras en empresas y proyectos repartidos por distintos puntos de Europa y del mundo gracias a un proceso formativo avalado por los más altos estándares internacionales.
Marcelino González Maneiro, instructor de la escuela, explica que buena parte del alumnado llega ya pensando en ese horizonte internacional. “Muchos sienten inquietud por el buceo a saturación y el mundo offshore”, señala. La realidad del mercado español y las oportunidades que ofrecen otros países han hecho que muchos jóvenes planteen desde el inicio su futuro laboral fuera de España.

El centro prepara a los futuros buzos en todas las técnicas de buceo, incluyendo rescate de personas con el sistema de Securman.

El IGAFA trabaja actualmente con promociones reducidas de apenas doce alumnos. La cifra responde directamente a motivos operativos y de seguridad. La propia dinámica de las prácticas obliga a dividir continuamente al alumnado en grupos perfectamente coordinados. Cuatro alumnos realizan inmersiones, otros cuatro ejercen como asistentes de umbilical y otros cuatro controlan paneles de gases, profundidades y comunicaciones.

Esa estructura permite reproducir desde el primer día el funcionamiento real de un equipo profesional de buceo comercial. El alumno no solo aprende a bucear. Aprende también a trabajar bajo protocolos estrictos, a asumir responsabilidades colectivas y a comprender que la seguridad de una operación depende del comportamiento individual de cada integrante del equipo.

Marcelino González Maneiro, instructor de IGAFA con varias décadas de experiencia

“Si tú fallas, falla todo el equipo”, resume González Maneiro al explicar una de las ideas que más repiten durante la formación. Para el instructor gallego, uno de los grandes retos consiste precisamente en transformar la mentalidad de jóvenes que llegan “de la calle sin experiencia previa en entornos profesionales tan exigentes”.
La formación impartida en el IGAFA presenta además una carga práctica especialmente elevada. Los alumnos trabajan con equipos autónomos, suministro desde superficie, campana húmeda y rebreathers tanto mecánicos como electrónicos. A ello se suman prácticas relacionadas con obras hidráulicas, reflotamientos, corte y soldadura submarina o manejo de sistemas hiperbáricos.

Desde el centro promovemos una cultura de seguridad que será vital cuando el alumnado acceda al mercado laboral

La escuela gallega también ha realizado un esfuerzo importante por incorporar tecnologías cada vez más presentes dentro del mercado laboral actual. El uso de pequeños ROV permite al alumnado introducirse en el ámbito de la inspección remota y comprender cómo están evolucionando determinadas operaciones subacuáticas vinculadas al mantenimiento industrial y offshore.

Alumnos del IGAFA realizando prácticas de buceo profesional con suministro desde superficieSin embargo, más allá de la parte técnica, el IGAFA insiste especialmente en la cultura de seguridad y en el componente humano de la profesión. La escuela cuenta además con la colaboración permanente de especialistas en medicina subacuática e hiperbárica que realizan controles preventivos antes y después de las inmersiones.

“La relación profesor-alumno va mucho más allá del aula”, explica González Maneiro al referirse a las largas campañas prácticas que realizan durante el segundo curso. Durante semanas completas, alumnos e instructores conviven realizando inmersiones en campana húmeda o trabajos en pantanos, compartiendo jornadas intensivas que terminan reforzando enormemente la cohesión de grupo.

El instructor reconoce que uno de los momentos más gratificantes llega al final del primer año, cuando los alumnos empiezan a comportarse ya como auténticos profesionales. “Ves en las prácticas a buzos profesionales en acción”, afirma el experimentado profesor, a quien SubaQuatica Magazine dedicó un espacio en su revista.

Más cerca de las empresas

El centro también se ha adaptado recientemente al nuevo modelo de FP Dual. Y precisamente ahí aparecen algunas de las principales preocupaciones. González Maneiro considera que el sistema presenta dificultades importantes dentro de un sector tan técnico y especializado. El instituto gallego logró incluso una excepción administrativa para evitar que los alumnos de primer curso fueran enviados a empresas antes de adquirir las competencias básicas de buceo.

IGAFA también tiene en cuenta la aplicación de ROVS y su importancia en las operaciones de buceo

“No podemos mandar a una empresa de buceo a alumnos que todavía no saben bucear”, señala. El instructor reconoce las ventajas que pueden aportar las prácticas reales dentro de empresas, pero advierte de que muchas compañías carecen de estructura docente y se encuentran además muy especializadas en actividades concretas.

El reconocimiento internacional del IGAFA y la creciente movilidad laboral de sus alumnos han convertido además al centro en una de las principales puertas de entrada españolas hacia el mercado europeo del buceo profesional.

Podría interesarte