División en el sector de la acuicultura por el nuevo Convenio Colectivo

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Jaulas en una explotación acuícola

El V Convenio Colectivo de Acuicultura

La firma del V Convenio Colectivo de Acuicultura Nacional el pasado mes de febrero ha dejado un descontento generalizado entre buena parte de los profesionales del sector. Si bien el texto recoge mejoras salariales, reconocimiento de horas extraordinarias y una propuesta para minimizar la temporalidad en la contratación, esto se antoja como “insuficiente” para dos partes de la representación sindical (Sector del Mar de CC.OO. y Confederación Intersindical Galega) y para la mayoría de trabajadores y trabajadoras consultadas por SubaQuatica Magazine a través de una encuesta online totalmente abierta.
Esta revista ha querido contar con todas las partes que han participado en la negociación con objeto de reflejar la valoración de todas las representaciones. Al cierre de esta publicación, no hemos podido contar con el parecer de C.I.G ( Confederación Intersindical Galega).
Se trata de un acuerdo laboral que afecta a 4.100 trabajadores del sector, distribuidos en 323 establecimientos de producción de acuicultura marina de toda España.

Una negociación complicada en el Convenio Colectivo de Acuicultura

Las negociaciones entre las distintas partes se iniciaron en mayo de 2018 y se alargaron hasta el mes de noviembre, cuando se llegó a un preacuerdo. La mesa negociadora ha estado compuesta por la patronal, representada por APROMAR (Asociación Empresarial de Acuicultura de España) y por los sindicatos FICA-UGT (Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT), CIG (Confederación Intersindical Galega), CC.OO. Industria y CC.OO. Sector del Mar.
La concurrencia conjunta de ambos sectores de este mismo sindicato se debe a que tradicionalmente las primeras empresas de acuicultura del país, que no disponían aún de convenios estatales y que estaban ubicadas fundamentalmente en Galicia y Cantabria, así como piscifactorias de interior, han estado representadas por el Sector de Industria de Comisiones Obreras, mientras que otro importante número de empresas lo están por el Sector del Mar. La regulación de esta situación y su reconversión hacia una única representación está acordada, pero aún se mantiene sin aplicación, según nos informan desde el Sindicato. La representación social de los sindicatos en la mesa negociadora se acordó de tal forma que CC.OO. tendría un 45%, FICA-UGT otro 45% y C.I.G., el 10% restante. Ambos sindicatos mayoritarios convinieron presentar una plataforma conjunta al proceso negociador, de modo que todas las posturas se acercarían en reuniones previas antes de presentarse ante la patronal.
En el pre-acuerdo al que se llegó con la patronal el pasado mes de noviembre ya se habían generalizado muchas de las propuestas que el Subsector de Acuicultura de CC.OO. había aportado a la plataforma, sobre todo las que hacían referencia a las medidas de seguridad para los buzos del sector. Igualmente, la subida salarial del 2% anual no satisfacía tampoco a la federación en tanto se entiende que para alcanzar la cifra de 14 pagas de 1.000€ se incluye en el salario base el Plus Variable de Producción, que hasta entonces suponía un complemento en las nóminas.

 

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“Conste en acta”

Representantes de patronal y sindicatos /APROMAR

El pasado 15 de febrero se materializó la firma del Convenio, con la aprobación tanto de Apromar como de FICA-UGT y CC.OO. Industria. Por su parte, CC.OO. Sector del Mar (FSC-CC.OO.) y C.I.G optaron por rechazar el texto por no verse representadas sus peticiones. El acta de la firma recoge las alegaciones que CC.OO. Sector del Mar, a través de su representante, Marcelo Quintela, aporta para intentar que el Convenio sea considerado como un “acuerdo de eficacia limitada”, en tanto una Federación Sindical no puede ser a la vez firmante y no firmante. En este sentido, se elevó un escrito con estas y otras consideraciones ante la Dirección General de Trabajo “para evitar su publicación como Convenio de Eficacia General” en tanto entienden que se trata de un texto “no legitimado”.
Por su parte, los representantes sindicales que rubrican el documento también aportan su manifestación conjunta ante dichas alegaciones, en las que se recoge, por un lado, que las discrepancias internas entre ambas federaciones de CC.OO. no pueden comprometer los porcentajes de representación de cada sindicato acordados en la mesa negociadora ni variar el cómputo de las votaciones. Además, añaden, ante la alegación realizada por C.I.G., que su plataforma fue presentada a la mesa negociadora fuera de plazo, con lo que si bien ha participado en el proceso, su votación no ha de tener consideración para el resultado final.

 

Debate sobre el Convenio Colectivo en este grupo ‘Acuicultura en España’

 

Resumen del Convenio Colectivo de Acuicultura

Sea como fuere, el documento que a priori fue firmado y que será de aplicación retroactiva desde el 1 de enero de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2020 en caso de que sea publicado por el BOE, recoge una serie de puntos principales que resumimos de la siguiente manera, sin menoscabo de que puedan dar lugar a distintas interpretaciones de las que esta publicación queda al margen: un salario no inferior a 14.000€ anuales en el último año de su vigencia; un aumento del 5% en los contratos de carácter indefinido; reducción de 16 horas anuales efectivas de trabajo, hasta un total de 1760 en 2020; creación de un plus de 50€ para las jornadas en festivos; 8 horas de permiso, anuales y retribuidas para la conciliación familiar; en plantillas con más de 4 buzos o más, 1 de ellos tendrá que ser de primera categoría; plan de igualdad obligatorio para empresas de más de 175 trabajadores y trabajadoras y recomendado para plantillas de más de 50.

Los puntos clave del desacuerdo

En las distintas reuniones de la plataforma sindical negociadora, que tenían por objeto perfilar la propuesta definitiva que se presentaría a la patronal, surgieron una serie de temas en los que las partes de la misma (FICA-UGT, CC.OO. Industria y CC.OO. Sector del Mar) no encontraron acuerdo. Tal como han trasladado a esta revista los representantes del Subsector de Acuicultura de CC.OO. Sector del Mar, “entendíamos que al menos había cinco puntos básicos que teníamos que respetar para dar respuesta a las reivindicaciones de nuestros trabajadores”. Estas condiciones a las que hacen referencia son, grosso modo, las siguientes: en primer lugar, que se deje la puerta abierta, con mayor validez que el propio convenio, a los acuerdos alcanzados en el seno de las empresas, algunas de ellas sin la suficiente “fuerza sindical” como para afrontar negociaciones; en segundo lugar, la supresión de los dos días de asuntos propios, que se han descontado del total de horas laborales del año. Con esta medida “pasaríamos a tener las mismas horas anuales de trabajo efectivo en 2019 que teníamos en 2011, pero sin poder utilizar los dos días de permiso retribuido que suponen los asuntos propios”, sostienen desde el subsector; un tercer punto referente a la recuperación del 75% en la remuneración de jornadas en domingos y festivos, que van en contra de los trabajadores con contratos a turnos; en cuarto lugar, haber alcanzado la cifra de 14.000€ anuales en los salarios a costa de absorber un plus que anteriormente se pagaba como complemento en las nóminas; y en último lugar, no haber abordado el tema de la seguridad con más profundidad y en concreto la del conjunto de buzos, aún habiéndose aportado medidas y protocolos realizados por especialistas y profesionales del gremio. “Por todo ello, creemos que con la firma del texto propuesto no se consigue el objetivo de la FSC en concreto y de CCOO en general de recuperar lo perdido durante la crisis para las personas trabajadoras afectadas por el Convenio Estatal de Acuicultura Marina”, concluyen.

Encuesta Online realizada por SubaQuatica Magazine

Ante esta situación, SubaQuatica Magazine habilitó en su web una encuesta online abierta en la que participaron alrededor de medio centenar de profesionales de la acuicultura, que han querido aportar su visión particular sobre las condiciones actuales del sector.
De ellos, una inmensa mayoría (un 74%) trabaja como buzo o jefe de equipo de buzos en sus centros de trabajo. También hemos contado con la opinión de seis patrones de embarcación, tres empleados de producción, uno de almacén, uno de administración y una jefa de máquinas.
Uno de los primeros temas por los que se les preguntaba a los participantes era la subida salarial del 2% anual hasta 2020 que se recoge en el documento. Un 35% la considera positiva y necesaria, si bien hay opiniones que matizan que el sector ha soportado demasiados años la congelación de los sueldos. Por su parte, un 65% opinan que dicha subida es totalmente insuficiente, primero por no ajustarse a la realidad de los últimos años y en segundo lugar por no adecuarse al nivel de peligrosidad que conllevan la mayoría de trabajos (recordamos que una parte importante de los participantes ha declarado trabajar como buzos).
En cuanto a la temporalidad en el gremio, otro de los aspectos que se recogen en el actual convenio como una mejora con respecto a los anteriores, más de la mitad de los participantes cree que no se mejora con el nuevo documento, mientras que un 12% opina que sí se le da solución. Cabe destacar que un 23% manifiesta que en sus empresas no existe dicha problemática. Por último, un 13% no lo considera un aspecto de importancia.

Buzo acuícola con equipo autónomo

Por lo que respecta a la seguridad, la opinión es también unánime al tratarse la mayoría de buzos. No creen que sea un tema expresamente recogido en el convenio a pesar de su importancia. Igualmente, reivindican que se les aplique el convenio del sector del Buceo Profesional, cuya normativa en materia de seguridad no afecta actualmente a la acuicultura. Si bien hay dos opiniones que apuntan a las dificultades que entraña el uso del SDS para trabajos acuícolas, la mayoría cree que es el principal elemento de que mejoraría la seguridad.
En cuanto a la distribución geográfica de la problemática del sector, en términos generales la opinión es que afecta a todo el territorio nacional, si bien hay alusiones a determinadas regiones, como Canarias o Andalucía, en las que se mencionan deficiencias en la seguridad y condiciones laborales. También hay opiniones que apuntan a que depende más de las empresas que del punto geográfico en sí y otras que diferencian entre las condiciones de la acuicultura marina y la de interior.

 

 

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