La Unidad de Buceo de Cádiz de la Armada neutraliza un proyectil de 300 milímetros

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Buceador de la Unidad de Buceo de Cádiz desactivando un proyectil.

La Unidad de Buceo de Cádiz desactiva un proyectil

Un equipo de desactivado de la Unidad de Buceo de Cádiz (Unbudiz), perteneciente a las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima en Cádiz, con base en la Estación Naval de Puntales, efectuó el lunes la identificación y neutralización de un proyectil de 300 milímetros de calibre a 24 metros de profundidad en la zona frente a la desaladora de la Ciudad Autónoma de Melilla.

Según ha informado la Armada en una nota, tras recibir el aviso del hallazgo del artefacto, el Cuartel General de la Fuerza de Acción Marítima, a través del Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima (Covam), trasladó, mediante un avión militar Cessna perteneciente a la Cuarta Escuadrilla de Aeronaves, un equipo de buceadores, especialistas en desactivado de explosivos, encargado de identificar y neutralizar el proyectil.

Para esta intervención se utilizaron equipos amagnéticos y de baja firma acústica, al no tener claridad de qué tipo de artefacto se trataba, además de aportar más tiempo de inmersión.

El papel de las empresas de buceo en la remoción de munición de guerra

 

A la llegada, con apoyo de la Comandancia Naval de Melilla, se trasladó al equipo de desactivado a las instalaciones del GEAS en el puerto. Tras una reunión de coordinación se inició el dispositivo de seguridad marítimo para proceder a la operación.

Una vez en zona, los buzos realizaron una inmersión de reconocimiento. Tras la identificación, se procedió a la neutralización del proyectil, ya que «no era seguro para su recuperación y transporte». Para minimizar efectos, utilizaron cargas especiales de corte de ignición por radiocontrol. La Armada ha detallado que este tipo de munición podría haber pertenecido a un Acorazado clase ‘España’ hundido en agosto de 1923.

Seguidamente, el equipo de desactivado de explosivos comprobó que no quedaban en la zona restos de explosivo ni del artefacto, con el fin de evitar cualquier tipo de impacto medioambiental.

Además, desde el Ministerio de Defensa han destacado «la peligrosidad de estos artefactos a pesar de llevar tiempo sumergidos, ya que su carga explosiva permanece intacta y sus sistemas de activación pueden ser inestables si se manipulan, además de poder poseer cualquier tipo de sistema de activación por firma acústica y magnética», por lo que como precaución «se usan los equipos buceo especiales para este tipo de intervenciones». «Ante cualquier hallazgo se debe de informar a las autoridades para su neutralización por personal experto», han matizado.

Las Unidades de Buceo de la Armada cuentan con personal especialista en desactivación de artefactos explosivos submarinos (EOD) y buceadores con especialización en técnicas de inutilización de minas, siendo los únicos capacitados para realizar este tipo de tareas. Esta actividad, en el ámbito marítimo, es competencia exclusiva de la Armada.

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