Los sindicatos aplauden la iniciativa del coeficiente pero exigen un aumento del índice corrector

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Buzo comercial en espacio confinado

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Los sindicatos exigen un aumento del índice del coeficiente corrector

El sector ha acogido la noticia de la aplicación de un coeficiente reductor con positividad, si bien hay ciertos matices que entienden que no responden a sus necesidades y que precisan ser revisados antes de la aprobación. Las consideraciones se centran fundamentalmente en el coeficiente del 0,15 propuesto por la reforma de la Ley 47/2015 que contempla el anteproyecto y que el colectivo considera «muy escaso».

Representantes del Sindicato Estatal de Buzos Profesionales (SEB) han manifestado que «tras 15 años de reivindicaciones continuadas al respecto de la aplicación de un coeficiente reductor para los buzos con diferentes interlocutores, agradecemos que se tenga en cuenta a nuestro colectivo». El SEB considera que tras la inclusión de los buzos profesionales dentro del Régimen Especial del Mar del Instituto Social de la Marina (ISM) en 2015, este nuevo paso supone un importante hito en la lucha del colectivo para mejorar sus condiciones laborales.

Como parte involucrada, el SEB ha puesto de manifiesto que «aplicar un coeficiente corrector del 0,15 por ciento es muy escaso», basándose en la evidente peligrosidad y penosidad de la actividad, atendiendo, además, a la alta siniestralidad porcentual de los buzos profesionales.

Rafael Villegas, representante del sindicato, explica que «la labor de los profesionales subacuáticos exige gran desgaste y rendimiento físicos y es un trabajo realizado en unas  condiciones totalmente hostiles para el ser humano. El soporte vital del que depende un buzo tiene un peso superior a los 35 kilogramos, sin el cual no es posible la realización de trabajos».

No solo eso, sino que también está expuesto a las inclemencias meteorológicas y al estado del mar, que compromete aún más la seguridad de los trabajadores, tanto a bordo como bajo el agua.

Por otra parte, el SEB expone que «no se tiene en cuenta ni la temporalidad inherente a la profesión, ni los trabajos realizados en otras Comunidades Autónomas u otros países, que alejan a los buzos de su entorno y de sus familias por espacios prolongados de tiempo, lo que supone un desarraigo».

 

“Aplicar un coeficiente corrector del 0,15 es muy escaso; hay que tener en cuenta que los buzos sufren un gran desgaste físico a lo largo de su vida”

 

Para Luis Torcida, representante del SEB, «es un importante avance en las negociaciones que los buzos iniciamos hace años, a pesar de que el 0,15 es insuficiente. Quizás el hecho de que otros colectivos estén a la espera de aplicación de coeficientes correctores ha podido afectarnos, pero debemos seguir luchando para que se nos reconozcan unos niveles acordes con nuestra profesión. Pensemos que con estas cifras, adelantamos nuestra jubilación en torno a  4 años sobre un total de unos 30 años de cotización, lo que sigue manteniendo a un buzo en activo hasta una edad que supera los 60 años. Para un buzo comercial, que trabaja en un entorno peligroso y con un visible nivel de penosidad, es demasiado», explica Luis Torcida.

Torcida considera igualmente que lo justo sería moverse al menos entre 0,25 y 0,30 puntos en el cálculo reductor y poder jubilarse así,  entre los 55 y 60 años tras haber cotizado alrededor de 30 años. Por otra parte, el sindicato resalta que una de las líneas de trabajo del colectivo debe centrarse en conseguir el carácter retroactivo del coeficiente, puesto que «tenemos bastantes compañeros que superan o están a punto de sobrepasar la barrera de los 60 años y siguen en activo para poder tener una jubilación digna. Ellos son los que más necesitan esta medida, sin olvidarnos del resto de buzos que trabajan en condiciones duras a diario y que necesitan el amparo administrativo para seguir desarrollando su labor con garantías».

 

“Diferentes grupos parlamentarios de distinto signo han contactado con los sindicatos para interesarse por la actual situación de los buzos profesionales”

 

El representante sindical ha desvelado que varios grupos parlamentarios de diferente signo, ya han contactado con el sindicato para interesarse por la situación de los buzos y conocer de primera mano su realidad laboral. «Estamos atendiendo a las formaciones políticas que están contactando con nosotros en las últimas semanas, para explicarles al detalle cómo son nuestras condiciones laborales y las barreras que impiden que sigamos desarrollando nuestra labor más allá de los 55 o 60 años. Esta labor será vital para que debatan en las diferentes cámaras conociendo bien el trabajo de los buzos profesionales en activo y el voto sea favorable en las propuestas para aumentar el índice del coeficiente reductor», apostilla Torcida.

En conclusión, el SEB  solicita la negociación para el incremento del coeficiente corrector acorde a la realidad del buceo profesional, una profesión que consideran «abandonada por las Administraciones Públicas».

 

SALARIOS Y CONDICIONES LABORALES

Por su parte, Comisiones Obreras (CC.OO) celebran que «por primera vez se hable de la necesidad de establecer un coeficiente reductor de la edad de jubilación para este colectivo», sin olvidar las «decenas de accidentes mortales y las décadas de olvido», que ha atravesado el sector.

 

“Existen otras situaciones que requieren una solución de urgencia como son las contrataciones por obra y servicios en nuestro sector”

 

El sindicato se ha mostrado disconforme con el índice del 0,15 propuesto en el anteproyecto y no entienden, «por qué, evitando las comparaciones, se ha optado por aplicar el coeficiente reductor más bajo de los establecidos para el Régimen Especial del Mar». Además, argumenta que el  colectivo ha venido «soportando un alto nivel de siniestralidad» y opina que «es imposible poder ejercer esta profesión más allá de los 55 años, debido al deterioro físico que conlleva».

También ha aprovechado este destacado momento para el futuro de los buzos profesionales en España, para recordar que existen otras situaciones que requieren una solución de urgencia como son «las habituales contrataciones por obra y servicios;  los bajos salarios que perciben los buzos por la congelación de las tablas salariales desde hace 10 años; la falta de regulación en materia de seguridad y la incapacidad de encontrar una salida alternativa dentro del propio sector cuando las condiciones físicas les imposibilitan continuar con las inmersiones, lo que les conduce irremediablemente a engrosar las listas del paro».

Por todo ello CC.OO. solicita que «durante la inminente tramitación parlamentaria de este Anteproyecto de Ley, sea revisado este coeficiente propuesto y se procure encontrar una solución definitiva, adecuada y viable a todo este colectivo».

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