«Otro Gobierno que olvida a los buzos profesionales en España»

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Luis Torcida, Buzo Profesional y Vocal de Seguridad del SAME

Luis Torcida, vocal de seguridad del SAME

«Seguimos sin ser escuchados por las administraciones públicas en nuestra principal y más longeva reivindicación: una jubilación digna y justa»

Hace 15 años que los buzos Profesionales demandamos un coeficiente corrector, que anticipe la edad de jubilación por la peligrosidad intrínseca de trabajar en un medio hostil, donde la edad es un factor añadido y reconocido que aumenta el riesgo de sufrir accidentes mortales o con consecuencias irreversibles para el trabajador.

En las últimas semanas leíamos en la prensa nacional diferentes noticias sobre la reforma de las pensiones y la intención del Gobierno de incluir al sector sanitario dentro de las profesiones consideradas con alto grado de peligrosidad o penosidad y así adelantar su jubilación a los 60 años.

Desde nuestro sector, estas noticias se reciben con un grado de indignación propio de un colectivo que lleva dos décadas reclamando la asignación de un coeficiente corrector, mientras se levanta cada mañana para enfundarse un traje y se “calza” un equipo de 40 kilos de peso necesario para que se produzca esa “metamorfosis” que convierte a un ser humano en “pez” y no muera trabajando sumergido en el mar, el pantano o entrar por una angosta tubería, entre otras cosas.

¿Sectores con peligrosidad? No sirva el comentario como agravio comparativo respecto de ningún otro colectivo, pero sirva como argumento los altísimos niveles de sinestralidad registrados en las últimas décadas en nuestra industria, a los que el propio colectivo ha dado respuesta con una normativa diseñada y consensuada por empresas y sindicatos.

Una vez más, parece que no contamos para el Gobierno y nuestras reiteradas peticiones aderezadas con numerosas referencias científicamente documentadas de enfermedades relacionadas con el desempeño de nuestra amada profesión, informes de accidentes laborales y otras muchas exigencias de la administración que nos llevaron años recopilar, quedan en el cajón de alguien que no encuentra ningún interés por solucionar un problema cargado de, este sí, “peligrosidad y penosidad”, palabras con las que en estos tiempos de pandemia, tantos sectores de este país han llenado de repente sus bocas en forma de nueva reivindicación.

El anuncio de esta reforma de pensiones no solo hace oídos sordos a nuestra demanda, sino que incluso nos pone una zancadilla nuevamente ante la exigencia de la petición para el coeficiente de tener un CNAE propio, que es otra de las demandas históricas del sector que no está siendo atendida a pesar de que hace ya más de 7 años que se ha solicitado sin tener respuesta.

Indignación ante una situación que es absolutamente vergonzosa.

El sector se encuentra por tanto muy encendido con esta actitud de la administración, ante el ninguneo y la poca implicación de los ministerios a los que corresponde, más aún cuando están dando prioridad a nuevos sectores como el sanitario que nunca tuvo esta demanda antes de que llegara la pandemia y ahora se subieron al carro y nos pasaron literalmente por encima.

Recientemente en el senado se presentó una moción para reclamar esta histórica demanda que fue respaldada por la totalidad de todos los grupos políticos. Apenas un mes más tarde se aprueba una reforma de las pensiones donde otro gobierno más que desatiende esta reivindicación y olvida considerarnos como una profesión que necesita de especial protección.

El coste para las arcas del estado es insignificante, algo reconocido ya por algunos estamentos como el ISM o la Dirección General de Seguridad y Salud Laboral con la que nos reunimos a mediados del mes de octubre del 2021, para el resto pero principalmente el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, parece que es poco importante que muchos de nosotros no lleguemos a disfrutar de un justo retiro antes de llegar a los 66 años y dos meses como han establecido en la reforma, pues es un numero importante quienes entre los 55 a los 60 años sufren accidentes o se manifiestan enfermedades profesionales con secuelas irreversibles que deterioran la calidad de vida o llevan a la muerte prematura que es lo mas “barato”.

No somos maquinas, no somos cosas, somos trabajadores que necesitan la aplicación de coeficientes correctores con urgencia.

Nos va la vida en ello

NOTA: con el título de OTRO GOBIERNO QUE OLVIDA A LOS BUZOS PROFESIONALES, Luis Torcida ha comenzado la recogida de firmas en Change.org

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