La Escuela Náutico Pesquera de Santander concilia su oferta formativa con la demanda laboral

Varios grupos del GEAS se han formado como operadores de cámara hiperbárica en el centro con su instructor Carlos Fernández Sixto

Santander, una amplia oferta formativa del sector marítimo ligada tradicionalmente a la realidad laboral

El Centro de Formación Náutico Pesquera de Santander representa uno de los modelos más particulares dentro de la enseñanza pública española vinculada al buceo profesional. Su estructura, heredera de las antiguas enseñanzas marítimo-pesqueras dependientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) le ha permitido conservar una identidad propia muy marcada y una filosofía formativa estrechamente ligada al mundo laboral real.

Carlos Fernández Sixto, instructor del centro, explica que precisamente esa independencia respecto al sistema convencional dependiente del Ministerio de Educación ha permitido mantener un modelo mucho más flexible y adaptado a las necesidades específicas del sector.

La escuela cántabra destaca especialmente por la amplitud de su oferta formativa. Además de las titulaciones de segunda clase restringido y media profundidad, el centro imparte cursos de operador de cámara hiperbárica, supervisor de buceo, técnico de equipos Kirby Morgan, buceador de rescate, prevención de riesgos laborales y distintas especialidades vinculadas al trabajo subacuático.

El perfil del alumnado también presenta particularidades muy diferentes respecto a otros centros. Mientras las promociones más jóvenes suelen situarse alrededor de los veinte años, muchos otros alumnos llegan ya con trayectorias laborales previas y edades cercanas a los cuarenta.

Carlos Fernández,aboga por la formación para el buzo profesional
Carlos Fernandez Sixto, instructor de buceo profesional desde 2008

“Los jóvenes vienen a probar. Los mayores lo tienen claro”, resume Fernández Sixto. Esa convivencia entre perfiles tan distintos genera dinámicas muy particulares dentro de las aulas y permite que muchos alumnos compartan experiencias profesionales previas relacionadas con el mar, la industria o el trabajo técnico.

El responsable cántabro reconoce además que la mayoría de los alumnos llegan prácticamente sin conocimientos reales sobre la profesión. “Prácticamente son neófitos”, explica. Por ello, gran parte del trabajo inicial consiste en introducirlos en una cultura profesional basada en la seguridad, el rigor técnico y la formación continua.

Tratamos que los alumnos se adapten lo máximo posible a las necesidades que requiere esta profesión en la realidad

Fernández Sixto insiste especialmente en un aspecto que considera fundamental para el futuro del sector, dominar el inglés. Para el centro santanderino, el dominio del idioma se ha convertido prácticamente en una condición imprescindible para acceder a determinadas oportunidades laborales internacionales.
“Un buen domino del inglés y superar cursos acreditados para salir fuera de las fronteras”, resume al definir el perfil de buzo profesional que demanda actualmente el mercado.

La escuela también trabaja actualmente en distintos proyectos de modernización tecnológica. Entre ellos destacan la adquisición de un ROV y el objetivo de reforzar determinadas líneas de formación relacionadas con salvamento marítimo, gran profundidad y primeros auxilios especializados.

Aunque el centro permanece fuera del sistema Dual implantado en otros centros públicos, Fernández Sixto considera igualmente necesario mantener un contacto permanente con la realidad operativa del sector y adaptar continuamente los contenidos formativos a las necesidades reales de las empresas.

El responsable cántabro se muestra además especialmente crítico con la dispersión actual de la formación pública en España y considera que una mayor concentración de recursos permitiría elevar todavía más el nivel técnico de las enseñanzas.

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