IMCA alerta del riesgo de los buzos ante la reapertura del Estrecho de Ormuz

Riesgos ante la demanda de UWSH

La progresiva normalización del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz tras el reciente alto el fuego entre Irán e Israel ha provocado un aumento sin precedentes de las operaciones de limpieza, inspección y mantenimiento de cascos de buques. Ante este escenario, la International Marine Contractors Association (IMCA) ha lanzado un llamamiento a armadores, operadores y empresas de buceo para que extremen las medidas de seguridad durante este tipo de intervenciones, recordando que las operaciones de Underwater Ship Husbandry (UWSH) continúan siendo una de las actividades más peligrosas del buceo comercial.

Según datos publicados por Bloomberg, las solicitudes de limpieza de cascos se han multiplicado por más de treinta desde el anuncio del acuerdo provisional de paz que permitirá la reapertura del Estrecho de Ormuz. Durante las últimas semanas, alrededor de 600 embarcaciones permanecieron fondeadas en el Golfo Pérsico, acumulando importantes niveles de incrustaciones biológicas, algas y otros organismos marinos que incrementan la resistencia hidrodinámica, elevan el consumo de combustible y favorecen la dispersión de especies invasoras entre distintas regiones.

Este aumento de la demanda supone una oportunidad para numerosas empresas especializadas en mantenimiento submarino, pero también incrementa la presión sobre un sector que históricamente ha registrado un elevado número de accidentes graves y fallecimientos.

Una actividad de alto riesgo

Bill Chilton, responsable del área de buceo de IMCA

IMCA recuerda que la gestión submarina de buques comprende trabajos de limpieza, inspección, mantenimiento y pequeñas reparaciones realizadas con el buque a flote. Aunque estas operaciones son habituales en numerosos puertos del mundo, también concentran algunos de los riesgos más importantes del buceo profesional.

La asociación señala que en los últimos años ha recibido notificaciones de múltiples accidentes mortales relacionados con este tipo de trabajos. En muchos casos, los incidentes estuvieron asociados a la participación de equipos con escasa experiencia específica, deficiencias en la planificación de las operaciones o la utilización de equipos inadecuados, especialmente el empleo de SCUBA en situaciones donde deberían utilizarse sistemas de suministro de aire desde superficie.

Bill Chilton, Diving Manager de IMCA entrevistado recientemente por SubaQuatica Magazine, advierte que, pese a los avances experimentados por la industria en materia de formación, equipos y procedimientos, “la gestión submarina de buques sigue presentando una de las tasas de mortalidad más elevadas del buceo comercial”. En su opinión, muchos de estos accidentes continúan produciéndose cuando las operaciones se desarrollan sin una adecuada planificación, sin personal competente o sin utilizar el equipamiento apropiado para este tipo de intervenciones.

La guía D082 como referencia

Con el objetivo de reforzar la seguridad en este ámbito, IMCA recuerda la disponibilidad gratuita de la guía IMCA D082 – Guidance on Diving Operations in Support of Underwater Ship Husbandry, publicada en enero de 2024 en colaboración con distintos organismos del sector.

El documento establece un marco de buenas prácticas dirigido tanto a empresas de buceo como a armadores y operadores de buques. Entre otros aspectos, desarrolla recomendaciones sobre la competencia del personal, la planificación de las operaciones, las evaluaciones de riesgos, los sistemas de permisos de trabajo y la correcta selección de equipos y sistemas de buceo.

La asociación subraya que la guía está disponible sin coste tanto para empresas asociadas como para organizaciones no miembros, dentro de su estrategia para mejorar los estándares de seguridad en una actividad cuya importancia previsiblemente seguirá creciendo conforme el tráfico marítimo recupere la normalidad en una de las rutas comerciales más estratégicas del mundo.

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