“El caso de Lewis debe servir para que la industria sea mucho más segura”

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Derek Beddows, padre de Lewis y profesional de la industria con más de 40 años de experiencia

Sobre Derek Beddows

Derek Beddows (Peterborough, Reino Unido; 1956) lleva más de 40 años en la industria del buceo comercial. Se formó como buzo en 1976 y posteriormente como HSE (Health and Safety Executive).

Es supervisor de buceo desde 1983. Ha trabajado por todo el mundo para compañías de prestigio internacional como Ocean Systems, Comex, Oceaneering, McDermotts. En la última parte de su carrera profesional (hasta el accidente de su hijo) ha desempeñado cargos de asesoría de buceo en la multinacional petrolera BP.

En esta entrevista para SubaQuatica Magazine, ha querido desgranar muchos de los errores y condicionantes que, como experto en el sector, cree que se produjeron en el incidente que Lewis sufrió en Las Palmas en diciembre de 2018.

Su objetivo es hacerlos públicos para que ningún otro buzo se vea en esa situación y se modifiquen ciertos criterios que hagan que la industria sea más segura para todos.

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¿En qué situación se encuentra el caso a nivel legal?

El caso de Lewis ha estado en manos de nuestros abogados españoles desde febrero de 2019. Hemos recopilado meticulosamente toda la información posible para saber cómo poder afrontar de la mejor manera una acción legal.

Desde que mi hijo regresó a Reino Unido, he estado investigando sobre el caso. Sé quiénes tienen responsabilidad en el incidente, Derek Beddows

¿Cómo ha sido la comunicación con la empresa? ¿Han mostrado voluntad de esclarecer la situación?

No ha habido comunicación de ningún tipo con la empresa responsable de la operación en Las Palmas. Lewis recibió únicamente una carta del abogado de la compañía, en la que se le amenazaba con acciones legales si hacía públicamente cualquier comentario negativo sobre el Director Ejecutivo de la empresa.

No han presentado absolutamente nada. Solo hubo una sola llamada de teléfono del Director Ejecutivo a Lewis en Enero de 2019 para preguntar por su evolución, aunque creo que en realidad lo hizo para averiguar si tomaríamos medidas legales.

No ha habido ninguna ayuda económica por parte del contratista y tampoco nadie de la compañía ha mostrado interés por conocer la evolución médica de Lewis, algo que me resulta inquietante. Debería ser lo mínimo que pueden hacer.

Desde el incidente, Lewis ha tenido que sobrevivir con sus ahorros y la generosidad de otros.
Lewis resultó gravemente herido como resultado de la incompetencia y de una mala dirección. Hasta la fecha, la postura de la compañía me ha parecido egoísta y carente de empatía y humanidad hacia un hombre joven cuya vida ha cambiado para siempre.

Las lesiones sufridas por Lewis podrían haber sido evitables si se hubieran llevado a cabo unos procesos de evaluación correctos, Derek Beddows

¿Qué aspectos fallaron en la planificación?

Basándome en lo que he podido leer en el informe del asesor de la compañía y en mi amplia experiencia en la industria, creo que hubo errores graves de planificación.

La mala dirección del proyecto puso desde el principio a los buzos en serio riesgo. El supervisor elegido por la dirección no tenía la experiencia ni los conocimientos suficientes para desempeñar esas competencias. Además, se sometió a los buzos a demasiada carga de trabajo para finalizar la operación a tiempo.

El informe advierte que la programación del trabajo fue demasiado agresiva. En este sentido no se tuvieron previamente en cuenta factores como la fatiga, que hubieran hecho elegir unas tablas de inmersión más conservadoras y unos turnos menos continuos.

En lo que respecta al Protocolo de Emergencia, el médico hiperbarista de la empresa (en Noruega) no fue advertido de que la operación se desarrollaría esos días, con lo que no estaba en sobre aviso.

No se comprobó tampoco que los servicios hiperbáricos contratados por la empresa en caso de emergencia, estuvieran disponibles durante 24 horas, a pesar de que la operación incluía jornadas nocturnas.

El informe indica también que la planificación no cumplía varios protocolos descritos en el documento interno de la compañía (IDMS).

Igualmente, se hace referencia en dicho documento que las hojas de registro de las inmersiones no presentaban una cumplimentación clara.

¿Y en el plan de emergencia?

En este sentido, el informe advierte en primer lugar que hubo mucha confusión y falta de un criterio unánime sobre cómo había que proceder en caso de accidente. La falta de acuerdo en la determinación de los síntomas de Lewis provocó una atención inmediata muy confusa.

Uno de los DMT sostenía que mi hijo no sufría enfermedad descompresiva y esto fue aceptado por el supervisor y el responsable del turno de noche.

Por otro lado, no contactar inmediatamente con el médico hiperbarista es un error muy grave, ya que las decisiones sobre el tratamiento de Lewis tomadas por el equipo se tomaron sin el consejo de un especialista.
La recompresión, que es el tratamiento más efectivo ante este mal, no fue llevada a cabo. Es algo que se describe en las tablas y que es un estándar en la industria.

El plan de emergencia llevado a cabo no se ajusta al protocolo IDMS-1 de la compañía y tampoco fue acorde con el principio de ‘mejor práctica’ (Best Practice).

En relación a esto, tengo que decir que he realizado un informe de prevención sobre el incidente que no puedo hacer público ya que el caso está en medio de un proceso judicial. Una vez acabado el proceso legal, éste saldrá a la luz.

Lo que sí quiero decir es que las lesiones de Lewis podrían haber sido eludibles y evitables con procesos de evaluación correctos. Para considerar que un profesional es competente para desempeñar una labor concreta en un equipo de buceo, no basta con tener una hoja de papel que lo acredite [se refiere a diferentes documentos que IMCA y otras corporaciones similares expiden], sino que esto es algo mucho más profundo.
Competencia es una palabra que incluye cualificaciones, habilidades técnicas, conocimiento, comprensión, experiencia y las cualidades de actitud y aptitud para desarrollar esas labores, además de cumplir con las responsabilidades asignadas para alcanzar el estándar requerido.

Como digo, las opiniones sobre el Protocolo de Emergencia las compartiré en un futuro.

En su opinión, ¿ quiénes son los responsables?

He estado trabajando en este caso desde que me traje a mi hijo lesionado desde Las Palmas al Reino Unido en Diciembre de 2018. Sé exactamente quiénes tienen responsabilidad en el incidente.

Hay tres individuos con puestos de supervisión y dirección que cometieron fallos en sus obligaciones y responsabilidades debido a su propia incompetencia. Igualmente, sé fehacientemente lo que condujo al incidente, en términos de mala dirección y planificación de las inmersiones. Además, también fallaron a Lewis aquellos que debieron cuidar de él correctamente una vez que se había desplomado en superficie.

Debo ser totalmente claro en esto. El supervisor de buceo certificado por IMCA, encargado de las inmersiones de Lewis, actuó de forma incompetente y creo que no estaba totalmente capacitado para ese puesto. Baso estas opiniones en lo que he leído en el informe, que recoge testimonios de personas que estuvieron allí y en mi experiencia en auditoría y evaluación de competencias en la industria de buceo.

Una vez que Lewis sufrió el incidente, este individuo entró en pánico y en lugar de actuar como requiere ese cargo, sencillamente se escondió en la sala de control esperando que alguien más se hiciese cargo de la situación en el muelle.

Abandonó a Lewis en el muelle, casi inconsciente en una camilla mientras aún era técnicamente responsable de su seguridad, su tratamiento recompresivo y su integridad física.

Creo que no fue consciente de que si Lewis hubiera sufrido una embolia pulmonar como consecuencia de sus mal dirigidas inmersiones, habría muerto en esa camilla mientras esperaba a que alguien tomase la decisión correcta de recomprimirle inmediatamente.

Esto es difícil de leer para todos los buceadores y supervisores verdaderamente profesionales y competentes, pero he sido capaz de recomponer todo lo que ocurrió a través de testimonios de testigos de confianza, mi propia experiencia en este tipo de operaciones y por supuesto, el informe del incidente preparado por Mikhal Sjur Lothe, [asesor de buceo para Otech en el momento del incidente].

Además de haberme centrado en encontrar aquí los fallos del individuo [del supervisor], debo ser claro en cuanto a responsabilidades a otros niveles.

La decisión de nombrar a un supervisor de buceo inexperto o no capacitado para ser responsable de la seguridad, bienestar y cuidado de buzos bajo su supervisión en el agua es completamente responsabilidad de la directiva de la empresa de buceo de Las Palmas y, en último término, de su Director General.

Si este incidente hubiese ocurrido en Reino Unido, se hubiesen aplicado grandes multas y con toda probabilidad, penas privativas de libertad o penas de prisión. Estos fallos son considerados como graves por las Autoridades competentes en nuestro país.

El concepto clave en nuestro caso es el de responsabilidad. Alguien tiene que ser responsable. Lewis fue trasladado de un lugar seguro, que disponía de una cámara de descompresión totalmente funcional y que contaba con la presencia de DMT (Diver Medic Technician), a un lugar donde no había nada de esto y en el que los médicos no supieron cómo tratarle propiamente. En vez de que las posibilidades de ayudarle mejorasen, empeoraron, básicamente porque su empresa lo abandonó.

¿Se plantea la familia emprender acciones legales?

Lewis tenía solo 23 años cuando su carrera de buceo terminó debido a la incompetencia y negligencia del supervisor de buceo y, por extensión, de la compañía.

Todos los detalles de lo que sucedió exactamente en Las Palmas el 9 de diciembre de 2018 ahora se entienden claramente. Hemos podido juntar todas las pruebas y podemos ver con claridad lo que sucedió. Esto ahora está completamente documentado.

Lewis no ha trabajado desde que se lesionó y no sabemos cuándo podrá volver a trabajar.

El caso está en manos de nuestros abogados españoles.

Nadie debería resultar gravemente herido solo por ir a trabajar y nadie debería perder su prometedora carrera por la incompetencia de un equipo que debe velar por su seguridad.

Mi hijo podría haber muerto fácilmente en ese muelle, debido a las acciones e inacciones de otros. El hecho de que no haya sido así se debe a su propia aptitud personal.

Tomará tiempo, pero estamos decididos a llevar ante la justicia a aquellos que le fallaron a Lewis, sin importar cuánto tiempo lleve ni cuánto se esfuercen por esconderse.

Debemos proteger a otros jóvenes buzos de resultar heridos por la ineptitud e incompetencia de otros.

Lee aquí la segunda parte de la entrevista

 

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