“Alguna vez sentí que prefirieron contratar a un hombre que a mí ”

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La buzo Carolina Cracco, preparándose para una operación de buceo comercial en Argentina

Hace solo unos meses, con el planeta estrenando pandemia mundial y con los canales digitales disparados como medio de comunicación entre personas de todo el mundo, un grupo de mujeres argentinas dedicadas al buceo comercial decidieron poner en marcha una iniciativa para dar a conocer su situación en el rubro.

Las dificultades de la mujer para encontrar trabajo en un sector que rebosa testosterona y la realidad de una profesión desconocida para el público general fueron los temas tratados en aquella charla online en la que participaron ocho mujeres con titulación de buzo comercial.

Lucía Carolina Cracco (Argentina – 1986) fue la promotora de aquel meeting que tuvo gran afluencia de público y despertó el interés de compañeros de diferentes países de habla hispana.

SubaQuatica Magazine ha querido entrevistar a la impulsora de aquel proyecto para conocer su historia y la repercusión de la iniciativa tras varios meses desde su celebración.

P- En este sector es obligado preguntarte ¿estás trabajando Carolina? buzo profesional ¿cómo afrontas el reto?

R- Afortunadamente sí, voy trabajando con frecuencia y en los últimos meses he participado en diferentes proyectos ejecutados por empresas de buceo comercial acá en Argentina.

¿Cómo nació la idea de hacer un coloquio con mujeres dedicadas al buceo comercial?

Hacia el mes de junio me ofrecieron participar en una charla como instructora de buceo deportivo que soy y aquella tuvo mucha aceptación. Así que pensé que podía ser interesante hacer una reunión similar, donde las compañeras de la industria expusieran su postura y dieran a conocer su situación a las empresas y a otros buzos.
Participaron Soledad Cuesta, Lucía De Pascuale, Luján Pagnossin, Rocío Lencina, Veronica Da Silva, Nancy Aguiar, Carolina Falieres y el secretario de la Asociación de Buzos Profesionales, Néstor Andersen.

¿Cuál era vuestro objetivo?

Queríamos mostrar nuestra situación y ofrecernos como profesionales del buceo; simplemente decir, acá estamos y queremos trabajar. Además, era una buena oportunidad para mostrar el trabajo de los buzos comerciales y la importancia de nuestra labor en la sociedad. El buceo comercial es un gran desconocido.

El evento online fue sonado entre los profesionales del sector ¿habéis visto cumplidos vuestros objetivos?

Pues desde que hicimos la charla he notado más interés por parte de las empresas y algunas han contactado con nosotras para ofrecer trabajo o, al menos, tener nuestros contactos. Parece que nos tienen en más consideración, aunque quizás no todas las participantes hemos corrido la misma suerte.

Yo, por mi parte, siempre he procurado darme a conocer y ofrecer mis servicios en las empresas del país, con más o menos buena fortuna. Pero es cierto que todo aquello nos ha dado un empujón más. De cualquier manera, creo que es cuestión de tiempo que las mujeres estén en igualdad de condiciones a la hora de buscar trabajo.

¿Hay machismo en el sector? ¿has encontrado barreras por ser mujer?

Yo siempre tuve buena relación con la gente en el trabajo y no me sentí discriminada, pero es cierto que en alguna ocasión he podido notar cómo algunos compañeros me hacían el vacío o evitaban que me sumase al grupo.

También sospecho que en alguna ocasión alguna empresa no me ha contratado por ser mujer y ha preferido contar con hombres, a pesar de que ellos no tenían más experiencia que yo. En 2018 pude participar en un importante proyecto donde podría haber aprendido mucho, ya que contaban con tecnología muy avanzada.

El argumento para no contar conmigo fue que las instalaciones no estaban preparadas para personal femenino. Sin embargo, contaron con mujeres en lugares para tareas de prevención y seguridad.

-¿Qué aporta una mujer a un grupo de trabajo en buceo?

Las mujeres somos un poco más conscientes en cuestiones de seguridad; más meticulosas. Los hombres aportan también la fuerza propia de su fisonomía, además de otras cosas. Creo que nos complementamos.

La presencia de una mujer en las operaciones parece ser también un motivo para que las empresas traten con más cuidados los espacios de trabajo y descanso del personal (como baños o vestuarios). En alguna ocasión los compañeros me han comentado: “nos atienden mejor cuando vamos con vos”.

En un plano más personal, ¿qué te llevó a dedicarte al buceo comercial?

El mar siempre fue mi pasión. De pequeña mis padres me llevaban a navegar y me encantaba lanzarme al agua, así que practiqué la natación desde muy pronto.

Pero fue un viaje a Brasil al acabarla secundaria lo que me terminó de revelar el camino. Allí hice un bautismo de buceo y desde entonces tuve claro que el mundo subacuático debía ser mi medio de vida.

Me titulé como buzo comercial a través de la Prefectura Naval Argentina y también soy instructora de buceo deportivo. Me dediqué más de una década a la docencia como profesora de educación física y compaginaba con algunos trabajos subacuáticos desde 2007. Hace unos cinco años decidí dar un paso al frente en mis propósitos y dedicarme al buceo industrial por completo.

Carolina junto a su hijo Juanfra

…Un paso importante para tu vida

Sí. Primeramente, porque soy madre separada, con dos hijos y con un trabajo con horarios tan variables y trabajando de forma intermitente es difícil ordenarse. Pero al final lo acabas haciendo. Y segundo, porque el buceo es mi pasión y es a lo que siempre desee dedicarme.

¿Cuál es tu titulación y tu experiencia?

Soy buzo de tercera categoría acá en Argentina y estoy a la espera de titularme como buzo de segunda categoría tan pronto retomen los exámenes (detenidos por la pandemia) y demostrar que puedo manejar la cámara hiperbárica.

Sobre mi experiencia, llevo participando en operaciones de buceo inshore desde 2007, si bien en los últimos cinco años ha sido el periodo más intenso. Dragados, inspecciones de barcos, limpiezas en recintos donde se sitúan las bombas de succión de agua de grandes instalaciones o inspecciones de pilotes de muelles.

¿Es seguro trabajar como buzo comercial en Argentina?

Nos falta mucho en cuestiones de seguridad. Afortunadamente vemos cada vez más compañías que se preocupan por laborar en condiciones adecuadas para la salud de los buzos. Pero otras siguen pendientes de invertir en equipamiento.

Las primeras van marcando el camino para que los contratistas se den cuenta de la necesidad de operar bajo condiciones seguras. Las compañías que trabajan offshore suelen estar más preparadas que las que trabajan inshore.

Aunque la normativa en Argentina está desactualizada, las empresas toman como referencia las normas internacionales de ADCI o IMCA. Algunas de ellas están preocupándose por integrarse alguna de estas asociaciones, modernizando sus equipos y adaptando sus protocolos de seguridad.

Carolina Cracco con un equipo de buceo clásico

¿Cuáles son tus aspiraciones en la profesión y hasta cuando te gustaría estar vinculada a esta industria?

Mi objetivo es seguir aprendiendo y acumular experiencia. Creo que ese es lo importante para seguir abriendo puertas. Quizás un sueño a cumplir dentro del sector es tener algún día mi propia empresa.

 

El webinar sobre las mujeres en el buceo comercial puede verse a través de este enlace:

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