La U.S. Navy prueba un traje que elimina la descompresión del buzo

El prototipo DSEND mantiene al operador aproximadamente a una atmósfera de presión durante trabajos profundos, con el objetivo de reducir el riesgo de enfermedad descompresiva y ampliar la seguridad en misiones submarinas.

La U.S. Navy ha dado un nuevo paso en el desarrollo de tecnologías destinadas a reducir uno de los grandes riesgos históricos del buceo profundo. La exposición del cuerpo humano a la presión y la posterior necesidad de descompresión, son los principales retos del hombre en las inmersiones bajo el agua.

A través de NAVSEA y del Naval Undersea Warfare Center Division Keyport, la Marina estadounidense ha divulgado la primera evaluación en mar abierto del prototipo DSEND, siglas de Deep Sea Expeditionary with No Decompression. Se trata de un traje atmosférico diseñado para mantener al operador aproximadamente a una atmósfera de presión, incluso durante trabajos realizados a gran profundidad.

La prueba se llevó a cabo en Liberty Bay con el prototipo Gen 0 y contó con la participación de tres buzos de la Navy. La campaña buscaba reproducir escenarios próximos a misiones reales, entre ellos operaciones de salvamento profundo, rescate submarino, trabajos EOD y mantenimiento de cascos.

Una Solución para a futuro

El interés de DSEND no es únicamente tecnológico. Su objetivo médico-operacional resulta especialmente relevante para la medicina del buceo: evitar que el organismo del buzo quede sometido a la presión ambiental y, con ello, eliminar la necesidad de descompresión tras la intervención. En la práctica, este enfoque podría reducir de forma significativa el riesgo de enfermedad descompresiva, uno de los principales condicionantes de las operaciones subacuáticas profundas.

Hasta ahora, buena parte de la investigación en buceo profundo se ha centrado en mejorar tablas, mezclas respiratorias, procedimientos de ascenso, sistemas de saturación o protocolos de emergencia hiperbárica. DSEND plantea una estrategia diferente: no se trata de gestionar mejor la descompresión, sino de hacer que el buzo no tenga que descomprimirse.

Esta diferencia es clave. Si el operador trabaja protegido dentro de un entorno atmosférico, su cuerpo no acumula gases inertes en las mismas condiciones que un buzo expuesto directamente a la presión. Eso permitiría disminuir el impacto fisiológico del tiempo de fondo y mejorar la capacidad de respuesta en misiones donde cada minuto bajo el agua resulta crítico.

Aunque el sistema se encuentra todavía en fase de evaluación, su desarrollo tiene un interés evidente para el buceo militar, las operaciones de rescate y el salvamento profundo. A medio o largo plazo, tecnologías de este tipo también podrían influir en determinados trabajos comerciales de intervención submarina, especialmente en escenarios donde la profundidad, el tiempo operativo y la seguridad del personal son factores decisivos.

DSEND representa, por tanto, una vía alternativa frente al reto de la exposición hiperbárica: en lugar de perfeccionar la salida de la presión, busca evitar que el buzo entre fisiológicamente en ella.

Podría interesarte