Trajes de buceo, un elemento que va más allá del aislamiento térmico

Un artículo de Gustavo Mauvecin | Fotos: Northern Diver

Cuando pensamos en un traje de buceo, imaginamos que es simplemente una prenda que te protege del frío. Después de todo, nadie quiere pasar frío mientras trabaja.
Pero lo que muchos no saben es que ese traje de neopreno que nos ponemos antes de sumergirnos hace mucho más que mantener la temperatura corporal. En realidad, está interactuando constantemente con nuestro cuerpo de formas sorprendentes, algunas de las cuales pueden incluso afectar nuestra seguridad bajo el agua.

La física del neopreno

Para entender qué le pasa a nuestro traje cuando nos sumergimos, primero necesitamos conocer de qué está hecho. El neopreno es un material esponjoso lleno de pequeñísimas burbujas de aire atrapadas en su interior. Son precisamente esas burbujas las que nos protegen del frío, porque el aire es un excelente aislante térmico.

Pero hay que tener en cuenta ciertas variables. Cuando descendemos bajo el agua, la presión aumenta y literalmente aplasta esas burbujas. Imaginemos que estamos apretando una esponja. Eso es exactamente lo que le pasa al neopreno bajo la presión del agua.

Los científicos han medido este efecto y los números son impresionantes. A solo 20 metros de profundidad (algo bastante común en el buceo), el traje pierde más de la mitad de su grosor original. Específicamente, el 64,3% desaparece. Es como si un traje de 5 milímetros se convirtiera en uno de menos de 2 milímetros.
¿Y qué significa esto en la práctica? Pues que justo cuando más necesitas protección contra el frío, tu traje está perdiendo su capacidad de aislarte.

Estudios científicos han evidenciado que el flujo respiratorio puede verse afectado por la presión que ejerce el traje sobre el pecho del buzo

Además, al comprimirse, también pierde flotabilidad, lo que te obliga a hacer ajustes constantes en tu chaleco compensador y aumenta el esfuerzo físico general de la inmersión.

Un detalle fascinante que han observado los investigadores es que la mayor parte de esta compresión ocurre en los primeros 5 a 10 metros. Esto significa que apenas empiezas a descender, tu protección térmica ya está disminuyendo rápidamente.

Es algo que pocos buzos consideran, especialmente en aguas templadas donde tendemos a confiarnos pensando que no hace tanto frío.

Respirar con un corsé invisible

También hay que tener en cuenta un factor de vital importancia y es que el traje de neopreno puede dificultar la respiración. No de forma dramática, pero sí de manera significativa. Pensemos en cómo nos sentimos cuando nos ponemos un traje ajustado y grueso. Esa presión que se siente alrededor del pecho no es solo una sensación. Es una fuerza real que tus músculos respiratorios tienen que vencer cada vez que intentas llenar tus pulmones de aire.

Los científicos han estudiado este fenómeno con mucho cuidado. En experimentos de laboratorio, pusieron a personas a hacer ejercicio con y sin chalecos de neopreno para simular el efecto de un traje de buceo.
Los resultados fueron muy aclaratorios. En los ensayos con personas que llevaban traje, se detectó un mayor esfuerzo para respirar la misma cantidad de aire que sin él. Era como si sus pulmones tuvieran que trabajar contra una banda elástica que los rodeaba.

Pero la historia no termina ahí. A medida que desciendes más profundo, el aire que respiras se vuelve más denso (porque está a mayor presión). Imagina intentar beber un batido espeso con una pajita muy fina. Ese es el desafío que enfrentan tus pulmones.

Existe también riesgo de padecer edema pulmonar debido a la filtración de líquido hacia los alveolos y su interferencia en el intercambio gaseoso que se produce en los pulmones

Mover ese aire más denso a través de las vías respiratorias requiere más esfuerzo, más energía. Cuando a esto le sumamos la constricción del traje, el problema se multiplica.
Las consecuencias prácticas de esto son importantes. En los estudios, las personas que usaban el traje de neopreno se cansaban mucho más rápido. Sentían falta de aire antes, sus piernas se fatigaban más rápidamente, y tenían que parar el ejercicio antes que cuando no lo llevaban. Específicamente, podían hacer ejercicio hasta 400 vatios sin el chaleco, pero solo hasta 350 con él.

¿Por qué se cansan las piernas si el problema está en el pecho? Esta es una de las partes más interesantes de la investigación. Resulta que cuando tus músculos respiratorios trabajan muy duro, envían señales al sistema nervioso que provocan una redistribución del flujo sanguíneo.

Tu cuerpo literalmente decide sacrificar la sangre que va a tus piernas para enviarla a los músculos respiratorios, que considera más importantes para sobrevivir. El resultado es que tus piernas se fatigan antes, incluso cuando el problema real está en tu respiración.

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Riesgo de edema pulmonar

Ahora llegamos a la parte más seria de toda esta problemática. En algunas personas y bajo ciertas condiciones, ese esfuerzo respiratorio extra causado por el traje puede desencadenar algo potencialmente peligroso. Un edema pulmonar por inmersión. Esto significa que se acumula líquido en los pulmones, dificultando gravemente la respiración.

Para entender cómo puede pasar esto, vamos a analizar un caso real. Un bombero de 44 años, en excelente forma física, estaba entrenando en snorkel usando un traje de neopreno de 5 milímetros.
De repente, comenzó a sentir una falta de aire severa y sus fuerzas se le agotaron completamente. Luego empezó a toser y expectorar sangre. En el hospital descubrieron que tenía líquido en los pulmones.

¿Qué había pasado? El mecanismo es complejo pero muy interesante. Cuando se hace un esfuerzo grande para inspirar contra la restricción del traje, creas una presión muy negativa dentro de tu pecho. Esta presión negativa tiene efectos contradictorios en el corazón.

Por un lado, succiona más sangre hacia el lado derecho del corazón. Por otro lado, dificulta que el lado izquierdo del corazón pueda bombear eficientemente. El resultado es que el lado derecho se llena más de lo que el izquierdo puede manejar.

Es como si hubiera dos bombas conectadas en serie, y de repente una recibe más líquido del que la otra puede procesar. La sangre se acumula en los vasos de los pulmones, la presión sube, y eventualmente el líquido se filtra hacia los alvéolos (las pequeñas bolsitas de aire en tus pulmones). Eso es el edema pulmonar.
La buena noticia es que no es frecuente. La mala noticia es que muchas veces no se considera al traje como posible culpable, y eso puede dificultar el diagnóstico correcto.

La deshidratación silenciosa

Otra cuestión a tener en cuenta son las condiciones de hidratación. El traje de neopreno comienza a deshidratar al buzo incluso antes de su entrada al agua.

Piensa en el traje como unas medias de compresión, pero para todo el cuerpo. Los médicos usan medias de compresión para ayudar a que la sangre circule mejor en las piernas. El traje de neopreno hace algo similar, pero en todo tu cuerpo.

Los científicos han medido que ejerce una presión de aproximadamente 26 mmHg sobre tu piel. El cuerpo interpreta esta compresión como si tuvieras demasiado líquido y responde tratando de eliminarlo.

El uso de neopreno también afecta a la hidratación. La compresión que ejerce sobre el cuerpo es interpretada por el organismo como un exceso de líquidos y activa los mecanismos de eliminación

Los estudios muestran números sorprendentes. En un experimento, personas que pasaron dos horas en reposo con un traje de neopreno (sin meterse al agua) perdieron casi el doble de peso que sin el traje. Unos 434 gramos frente a 235 gramos.

Su producción de orina también casi se duplicó, 374 mililitros con traje frente a 193 sin él. Y su volumen de sangre se redujo más de seis veces más que sin el traje.

Cuando un buzo se sumerge, este efecto se intensifica porque la presión del agua se suma a la compresión del traje. Y no importa la profundidad que se alcance. Ya sea a 1 metro o a 12, la pérdida de líquidos es similar.
Esto ocurre porque se respira aire a la presión del ambiente a través de tu casco o regulador, lo que mantiene constante la presión dentro de tu pecho sin importar la profundidad.

¿Qué significa esto para un buzo? Que se está deshidratando más de lo que piensa, y que esto no depende de la profundidad, sino simplemente del hecho de estar en el agua con el traje puesto.

En este enlace puedes leer otro artículo referente a la hidratación en el buceo

Manejar la información

Una vez que conocemos todos estos efectos del traje de neopreno, debemos pensar en posibles soluciones. La respuesta no es dejar de usar el traje (obviamente, es necesario para protegerse del frío), sino ser más consciente de cómo seleccionarlo y cómo prepararte para bucear.

  • Primero, la selección del traje es crucial. Es necesario encontrar un equilibrio. Debe ser suficientemente ajustado para evitar que entre agua (lo que provocaría una pérdida súbita de calor), pero no tan apretado que restrinja excesivamente la respiración. Los trajes más gruesos y nuevos tienden a ser más restrictivos.
  • Segundo, la hidratación es fundamental. Muchos buceadores no beben suficiente agua antes y después de bucear porque no sienten sed o no se dan cuenta de que se están deshidratando. Teniendo en cuenta que el propio traje está provocando la pérdida de líquidos, es muy recomendable beber agua antes de la inmersión y, especialmente, después.
  • Tercero, si existe algún problema cardíaco, especialmente relacionado con cómo se relaja el corazón (lo que los médicos llaman función diastólica), se debe informar al médico sobre el uso del traje de neopreno. El esfuerzo adicional que impone el traje podría ser un factor de riesgo.
  • Cuarto, si durante o después de una inmersión se siente una falta de aire inusual, cansancio extremo en las piernas o tos repentina, no se debe ignorar. Podría ser una señal de que el traje está afectando a la función respiratoria o cardiovascular más de lo normal.
    Finalmente, hay que recordar que el riesgo de hipotermia es mayor en los primeros metros de la inmersión, cuando el traje está perdiendo rápidamente su capacidad aislante. No debemos subestimar el frío, especialmente en aguas templadas donde tendemos a confiarnos.

“El traje es un sistema complejo que está interactuando activamente con tu cuerpo. Por ello, debes tener en cuenta todas sus características a la hora de elegirlo para realizar las inmersiones de forma segura”

Conclusión

El buceo es una actividad maravillosa que nos permite explorar un mundo completamente diferente. Pero como toda actividad que nos saca de nuestro ambiente natural, viene con desafíos para nuestro cuerpo.
El traje de neopreno, ese compañero que considerábamos una simple protección contra el frío, resulta ser un elemento mucho más activo en nuestra fisiología.

Comprime nuestro traje bajo el agua reduciendo la protección térmica, restringe nuestra respiración aumentando el esfuerzo necesario para cada inhalación, puede afectar la función de nuestro corazón en situaciones de estrés, y nos deshidrata constantemente.

No se trata de asustar a nadie ni de desalentar la práctica del buceo, sino de entender mejor cómo funciona nuestro equipo para poder usarlo de manera más segura e informada.

La próxima vez que te pongas tu traje de neopreno, recuerda que se trata de algo más que una prenda. Es un sistema complejo que está interactuando activamente con tu cuerpo.

Y ahora que lo sabes, puedes tomar mejores decisiones para disfrutar del buceo de forma más segura.

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