La Planta Petrolífera Casablanca de Repsol en Tarragona podría cesar su actividad de extracción

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Planta Petrolífera Casablanca de Repsol en Tarragona

La Planta Petrolífera Casablanca de Repsol podría cesar su actividad

La única explotación de crudo en el mar que funciona en España, la plataforma petrolífera Casablanca de Repsol en Tarragona (a 43 kilómetros de las costas de Tarragona), podría cesar su actividad  en los próximos meses.

Y es que la concesión para la producción de hidrocarburos otorgada a la empresa para su explotación, finaliza el 28 de diciembre de 2018. Si el Consejo de Ministros que se celebrará el viernes en Barcelona no lo remedia, a las 23.59 horas del día 27 de diciembre la planta parará máquinas y cesará su actividad.

La multinacional ha solicitado una prórroga para continuar con la producción, pero ahora la decisión compete a los políticos.

A modo de historia, habría que señalar que en aguas de Tarragona se extrae petróleo desde finales de los años setenta. Todos los pozos –Casablanca, Boquerón, Rodaballo, Chipirón, Lubina y Montanazo– están conectados a la plataforma Casablanca.

La concesión de producción de hidrocarburos fue otorgada en diciembre de 1979 por un período de 30 años, prorrogables por dos períodos adicionales de diez años. La instalación consume ahora la primera de sus prórrogas y la que debería aprobar el Consejo de Ministros del viernes sería la última que permite la ley.

La incertidumbre por la decisión que pueda tomar el Gobierno ha encendido las luces de alarma en la compañía petrolera. Y es que si el viernes no se prorroga la concesión, Repsol tendrá que detener la producción, una maniobra de gran complicación.

Pues, aunque es posible que la decisión se posponga, no se llegue a tratar el viernes e incluso que la prórroga llegue después del día 21, eso ya supondrá un gran problema, pues sin la prórroga expresa la plataforma tendrá que parar. Y, una vez detenida, volver a ponerla en marcha es un proceso delicado.

Incluso podría darse la paradoja de que Repsol tendría licencia para seguir extrayendo crudo de los yacimientos que opera la plataforma Casablanca hasta diciembre de 2025, gracias a una prórroga de la concesión de diez años otorgada por el Gobierno en el año 2015, y, sin embargo, le sería imposible hacerlo al no disponer de la plataforma, la herramienta para extraer y producir el petróleo de esos pozos que tiene permiso para explotar.

Afectación en el territorio

Plataforma de Petroleo de Repsol
Plataforma Casablanca 

La plataforma Casablanca no se caracteriza por producir una cantidad ingente de crudo, apenas unos 2.000 barriles al día, pero es la única producción de petróleo que existe hoy en España y lo que se obtiene de ella es importante para la refinería de Tarragona, sobre todo en tiempos en los que el precio del petróleo va al alza.

Pero la suerte que corra esta instalación no afecta exclusivamente a Repsol; la demarcación también se resentiría por la pérdida de unas inversiones que rondarán los 150 millones de euros en los diez años de ampliación de la concesión.

Asimismo, el cierre de la plataforma supondría la destrucción de 120 puestos de trabajo, pues en ella trabajan a tiempo completo unas sesenta personas, mientras que otras 16 dan servicio a la planta desde dos barcos de apoyo.

Incluso la actividad en el aeropuerto de Reus se vería afectada: es la base del helicóptero que se desplaza hasta la plataforma. Lo mismo le pasaría al puerto de Sant Carles de la Ràpita, base de los dos barcos de apoyo a la actividad de la plataforma petrolífera. Y también significaría el cierre de la base en tierra de Els Garidells.

La amenaza también pende sobre algunas entidades por la posible pérdida de una parte del compromiso de Repsol en forma de convenios. Por ejemplo, con el Consell Comarcal del Baix Ebre para garantizar la prestación de un servicio de transporte público adaptado para personas con movilidad reducida y otras necesidades sociales. O como los que esta empresa mantiene con la Cambra de Comerç de Tortosa o con el Ayuntamiento de Sant Carles de la Ràpita, otorgando becas para formación y colaboración en proyectos de investigación, etc.

Y es que la plataforma Casablanca genera actividad empresarial y contratos de servicios por valor de 16 millones de euros al año. De estos, 7 millones de euros corresponden a la contratación de empresas y servicios en las comarcas tarraconenses (logística, compra de combustible, cátering, servicio de aduanas, gestión de almacenes, compra de materiales..).

La cruz la representan las denuncias de grupos ecologistas por algunos sucesos relacionados con vertidos de crudo en la zona. Sea como fuere, la pelota ahora está en el tejado del Consejo de Ministros del viernes.

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