IMCA publica una nueva guía para mejorar la seguridad en el desmantelamiento de infraestructuras submarinas

FOTO: JF Subtech

Guía IMCA de seguridad para desmantelamiento de infraestructuras marinas

El progresivo envejecimiento de miles de plataformas, tuberías, colectores y otras instalaciones offshore está transformando el trabajo submarino. Si durante décadas la industria concentró buena parte de sus esfuerzos en la construcción de nuevas infraestructuras, hoy un número creciente de proyectos se centra en su retirada segura al final de su vida útil.

Con este escenario como telón de fondo, la International Marine Contractors Association (IMCA) ha publicado el documento IMCA D090 – Guidance on Diving Operations in Support of Subsea Decommissioning and Dismantlement Projects, la primera guía específica dedicada a las operaciones de buceo en proyectos de desmantelamiento submarino.

 

Unos trabajos muy diferentes a la construcción

A diferencia de las obras de instalación, donde las estructuras se ejecutan conforme a un diseño perfectamente conocido, los proyectos de desmantelamiento suelen enfrentarse a instalaciones que llevan décadas en servicio.

Durante ese tiempo pueden haberse producido modificaciones, reparaciones, corrosión o daños que no siempre aparecen reflejados en la documentación disponible.

Por ello, IMCA advierte de que muchas de las estructuras que hoy deben retirarse nunca fueron diseñadas pensando en su desmontaje, lo que obliga a adoptar procedimientos específicos para controlar unos riesgos muy diferentes a los habituales en la construcción submarina.

Los principales riesgos identificados

La nueva guía identifica diversos factores que pueden incrementar significativamente el riesgo durante este tipo de operaciones.

Entre ellos destacan:

  • planos y documentación histórica incompletos;
  • diferencias entre el estado real de las instalaciones y los datos de ingeniería disponibles;
  • liberación inesperada de energía o presión acumulada;
  • pérdida de estabilidad estructural durante el desmontaje;
  • riesgos asociados a operaciones de corte, izado y retirada de grandes elementos;
  • cambios continuos en las condiciones de trabajo conforme avanza el proyecto.

Según IMCA, cada intervención modifica las cargas y la estabilidad del conjunto, por lo que la evaluación de riesgos debe revisarse de forma continua durante toda la operación.

 

Planificación dinámica y coordinación

La guía concede una importancia especial a la planificación previa y a la coordinación entre ingenieros, supervisores de buceo, operadores de izado y responsables del proyecto.

IMCA recomienda verificar continuamente el estado estructural de los elementos sobre los que se trabaja, confirmar el aislamiento de todas las fuentes de energía y adaptar los procedimientos cuando las condiciones reales difieran de las previstas inicialmente.

Este enfoque pretende reducir la posibilidad de incidentes derivados de información incompleta o de cambios inesperados en el entorno de trabajo.

Balder Morpeth TLP 3. FOTO: HEEREMA

Una referencia para un mercado en expansión

El desmantelamiento de infraestructuras submarinas será uno de los grandes mercados del sector offshore durante los próximos años. Miles de instalaciones petrolíferas, gasistas y, en el futuro, también algunas vinculadas a las energías renovables marinas deberán retirarse de forma segura y respetando criterios medioambientales cada vez más exigentes.

En este contexto, el documento IMCA D090 nace con la vocación de convertirse en una referencia técnica para contratistas, supervisores y operadores de buceo, recopilando las mejores prácticas internacionales para afrontar unas operaciones que, por su complejidad, exigen una gestión del riesgo especialmente rigurosa.

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