“El sistema de pensiones para los buzos profesionales en Italia, aún no contempla mecanismos adecuados para esta profesión”
El debate sobre la jubilación en el buceo profesional ha vuelto a situarse en el punto de mira del sector en España. La reciente muerte de un buzo de 63 años en Jaén ha reavivado la histórica reivindicación de establecer una edad de retiro acorde con el desgaste físico y el nivel de riesgo que implica el trabajo hiperbárico.
Desde el Sindicato Estatal de Buceadores (SEB) se denuncia que el actual coeficiente reductor resulta claramente insuficiente, obligando a muchos profesionales a continuar operando más allá de los 60 años en condiciones exigentes.
Ante la falta de avances a nivel nacional, esta reclamación ha dado un salto al ámbito europeo. Los buzos italianos se han sumado a la iniciativa y, junto al colectivo español, han presentado una petición ante el Parlamento Europeo para armonizar las condiciones de jubilación en la Unión. En este contexto, entrevistamos a Giovanni Esentato, representante de la Associazione Imprese Subacquee Italiane, quien analiza la situación de los profesionales y los retos pendientes.
¿Cuáles son hoy los principales problemas del sector del buceo profesional en Italia desde el punto de vista laboral y normativo?
Durante muchos años el sector ha sufrido una fuerte fragmentación normativa. La regulación se centraba principalmente en los buzos empleados en puertos, mientras que gran parte de las actividades subacuáticas industriales (offshore, construcción naval, mantenimiento de infraestructuras sumergidas) carecía de un marco legislativo orgánico. Con la aprobación de la Ley n.º 9 de 2026, Italia ha introducido finalmente una regulación nacional de la seguridad en las actividades subacuáticas. No obstante, el sistema aún está en fase de implementación y persisten algunas situaciones críticas, especialmente en el ámbito previsional y en el reconocimiento de la penosidad del trabajo.
¿Existe hoy un reconocimiento institucional adecuado del buceo profesional como actividad de alto riesgo?
En los últimos años el reconocimiento ha aumentado considerablemente. La nueva ley ha establecido un sistema público de regulación y control, con un registro profesional, requisitos sanitarios específicos y la creación de una agencia dedicada a la seguridad de las actividades subacuáticas. Esto supone un avance importante. Sin embargo, el reconocimiento del riesgo es todavía más sólido en el ámbito de la seguridad operativa que en el previsional, donde el sistema sigue estando básicamente equiparado al régimen general.
¿La situación del sector ha cambiado en los últimos años o los profesionales siguen enfrentándose a los mismos problemas estructurales?
La situación ha mejorado desde el punto de vista normativo, pero no se puede afirmar que todos los problemas hayan sido resueltos. La ley de 2026 representa un punto de inflexión, aunque muchas de sus disposiciones aún requieren desarrollo reglamentario. Además, siguen abiertos temas importantes como la protección previsional, el reconocimiento de enfermedades profesionales y la armonización de las cualificaciones profesionales.
¿Existen casos de profesionales que continúan realizando trabajos hiperbáricos a edades muy avanzadas?
Es un fenómeno que aparece con frecuencia en el sector. No existe un censo público detallado, pero la continuidad de la actividad hasta edades relativamente avanzadas es una realidad contrastada con numerosos operadores. Esto se debe, en gran medida, a que el sistema de pensiones aún no contempla mecanismos plenamente adecuados a la particular exigencia de esta profesión.
¿Esta situación genera preocupación entre los trabajadores del sector?
Sí, la preocupación es generalizada. El buceo profesional implica exposición a altas presiones, estrés fisiológico, condiciones ambientales complejas y un importante desgaste físico a lo largo del tiempo. Prolongar excesivamente la vida laboral puede afectar tanto a la salud del trabajador como a los márgenes de seguridad de las operaciones.
En general, ¿existe preocupación por la edad a la que muchos buzos continúan trabajando?
Sin duda. Es una cuestión que afecta tanto al ámbito sanitario como al organizativo. Por un lado, está el deterioro físico acumulativo asociado a años de trabajo en ambiente hiperbárico; por otro, las exigencias operativas requieren niveles muy elevados de eficiencia y seguridad.
¿Cuál es la situación actual? ¿Se reconocen enfermedades profesionales relacionadas con esta actividad?
En Italia, el reconocimiento de enfermedades profesionales se realiza dentro del sistema asegurador gestionado por el INAIL (Instituto Nacional de Seguros contra Accidentes de Trabajo). Las patologías pueden ser reconocidas si figuran en las tablas oficiales o si se demuestra el nexo causal con la actividad laboral. En el caso del buceo profesional, este reconocimiento es posible, aunque no siempre sencillo, debido a la complejidad de las patologías relacionadas con la exposición hiperbárica.
¿El sector cuenta hoy con una protección laboral suficiente o persisten lagunas normativas?
Las protecciones han mejorado, especialmente tras la reciente reforma legislativa. No obstante, sería prematuro afirmar que el sistema es plenamente completo. Algunos elementos fundamentales, como los reglamentos técnicos y la organización del sistema de supervisión, aún deben implementarse plenamente.
España e Italia impulsan una iniciativa europea para reconocer el riesgo del trabajo hiperbárico. Buscan abrir un debate en la UE y avanzar hacia estándares comunes y una armonización de los sistemas de pensiones, con el posible apoyo del EDTC.
¿Qué impacto tiene la itinerancia laboral en la vida de los buzos profesionales?
El impacto es significativo. Las actividades subacuáticas suelen estar vinculadas a obras, infraestructuras energéticas, trabajos portuarios o proyectos civiles distribuidos tanto a nivel nacional como internacional. Esto implica frecuentes desplazamientos, largos periodos fuera de casa y una alta movilidad laboral.
¿Muchos trabajan fuera de su región o en el extranjero?
Sí, es bastante habitual. El sector opera a menudo a escala internacional y muchos profesionales italianos participan en proyectos en otros países, especialmente en el Mediterráneo y en el ámbito offshore.
¿Cómo funciona actualmente el sistema de pensiones para los buzos profesionales en Italia?
Actualmente, los buzos profesionales están integrados en el sistema general de seguridad social. Existen mecanismos que reconocen ciertas actividades penosas, pero todavía no hay un régimen específico estructurado para el trabajo hiperbárico.
¿Qué cambios considera necesarios para garantizar una pensión más justa?
Sería necesario reconocer explícitamente la naturaleza de alto riesgo y desgaste del buceo profesional también en el ámbito de la prevención laboral. Esto podría traducirse en coeficientes reductores más adecuados, el reconocimiento de la antigüedad en inmersión y mecanismos de jubilación anticipada más acordes con el desgaste real de la profesión.
¿Cómo surgió la colaboración entre los buzos italianos y el Sindicato Estatal de Buceadores de España?
La colaboración nace de la constatación de un problema común, que tiene que ver con el insuficiente reconocimiento de la condición de riesgo del trabajo hiperbárico. Por ello, España e Italia, a través de sus respectivas asociaciones profesionales, han decidido llevar el tema ante las instituciones europeas para abrir un debate más amplio. Se espera, además, que otros organismos como el EDTC (European Diving Technology Committee) se sumen a estas iniciativas ante la Comisión Europea, no solo en materia de estándares operativos, sino también en la armonización de los sistemas de pensiones.
¿Cuál es el objetivo principal de la petición presentada al Parlamento Europeo?
El objetivo es promover un reconocimiento europeo del carácter de alto riesgo del buceo profesional y fomentar una revisión de los mecanismos de pensiones aplicados a estos trabajadores en los distintos Estados miembros.
¿Por qué llevar el debate al nivel europeo y no solo nacional?
Porque el trabajo subacuático es intrínsecamente transnacional. Empresas y trabajadores operan en múltiples países, y las diferencias normativas pueden generar desequilibrios tanto en la protección de los trabajadores como en la competencia entre empresas.
¿Qué resultados concretos esperan obtener con esta iniciativa?
El objetivo es impulsar una reflexión a nivel europeo sobre la protección previsional de los trabajadores hiperbáricos y favorecer una progresiva armonización de los estándares de protección entre los Estados miembros.
¿Qué importancia tendría para el sector una normativa europea sobre las pensiones de los buzos comerciales?
Sería un avance muy significativo. Un marco europeo contribuiría a establecer principios comunes y a reconocer de forma más clara la especificidad de una profesión que implica riesgos y niveles de desgaste difícilmente comparables con la mayoría de las demás actividades laborales.

¿Cuáles son hoy los principales problemas del sector del buceo profesional en Italia desde el punto de vista laboral y normativo?
¿Existen casos de profesionales que continúan realizando trabajos hiperbáricos a edades muy avanzadas?
¿Cómo surgió la colaboración entre los buzos italianos y el Sindicato Estatal de Buceadores de España?