El Liropus 2000 se mantiene en plena forma tras una década explorando los fondos marinos

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Lanzamiento del Liropus2000 durante una campaña oceanográfica | MUSEO NACIONAL DE ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA

ROV Liropus 2000 del Instituto Español de Oceanografía

El ROV ‘Liropus 2000’ cumple una década al servicio del Instituto Español de Oceanografía (IEO). El dron submarino se presentó a finales de 2010 con un coste cercano al millón y medio de euros. Durante estos diez años ha participado en un gran número de campañas de investigación científica por todo el mundo, que incluyen una gran diversidad de estudios oceanográficos y operaciones de arqueología subacuática.

VGO01. VIGO, 03/12/2010.- Varios operarios del buque oceanográfico Sarmiento de Gamboa junto al denominado Liropus 2000, un robot no tripulado y manejado a distancia que permitirá la exploración de los ecosistemas marinos hasta una profundidad de 2.000 metros, aunque con capacidad para llegar hasta los 3.000, que hoy ha sido presentado en el puerto de Vigo. EFE / Salvador Sas

El ‘Liropus 2000’ ha sido equipado sobre una unidad del modelo ‘Super Mohawk’ de la firma Sub-Atlantic (que pertenece a la multinacional americana Forum Energy Technologies). Se trata de uno de los ROV de clase de observación con más prestigio y prestaciones del mercado. Cuenta con 6 potentes propulsores, con capacidad para alcanzar una velocidad de casi 3 nudos y está diseñado para poder realizar tareas hasta los 2.000 metros de profundidad.

Equipamiento

En origen, el ROV fue equipado con sistemas para la navegación de última generación, que incluían un transpondedor Kongsberg MST 324; una baliza estroboscópica ST-400AR; un sónar Super SeaKing DST; profundímetro de 2.000m; altímetro LPA200, cámara de vídeo en color Kongsberg OE14366 y cámara Kongsberg para baja visibilidad. Además, se incorporó diversa instrumentación científica, como sonda CTD SBE37Microcat; punteros láser de 532nm; manipuladores HLK-HD45 y HLK-47000; bandeja de muestras; muestreador por succión ‘Slurp’; cámara HD Kongsberg OE14-502A y 2 minicámaras OE14376.

Detalle del equipamiento del Liropus2000 | Stefano Ambroso

El sistema se completaba con un theter, con tambor motorizado y umbilical de 250 metros con transmisión de datos por fibra óptica; un LARS con una carga máxima de 2.000 kilogramos y con umbilical de 2.200 metros y una sala de control instalada en un contenedor, desde donde se maneja la unidad y se reciben las comunicaciones.

Actualizaciones

El ROV del Instituto Español de Oceanografía apenas tiene descanso. La entidad aprovecha las paradas de actividad para realizar un estricto mantenimiento y valorar las mejoras que requieren las nuevas necesidades y operaciones a las que tiene que hacer frente.

En 2016 fue actualizado gracias a la experiencia de campañas anteriores. Según explicó José Ignacio Díaz, jefe de Flota del IEO, “se le ha mejorado con más cámaras, y de mayor definición, sobre todo una cenital muy útil en trabajos arqueológicos, y también con un segundo GPS en la parte delantera, porque solo tenía uno detrás y para situar con total exactitud los restos es mejor esa nueva situación”. Además, “se le ha añadido el segundo brazo, lo que aumenta su capacidad para intervenir y manipular los restos”, concluyó.

Vídeo

En estos vídeos del IEO puede conocerse en profundidad el funcionamiento de este titán robótico al servicio de la conservación oceanográfica.

Expolio de Odyssey

El Liropus 2000 fue utilizado en 2015 durante una campaña de valoración y recuperación de piezas arqueológicas de la fragata ‘Nuestra Señora de las Mercedes’, cuyo pecio se asienta sobre el fondo marino de la costa del Algarve portugués, a más de 1100 metros de profundidad. Era la primera expedición española tras la resolución del litigio con la empresa americana Odyssey por el expolio de los restos del navío en 2007.

El ROV fue utilizado para la grabación de imágenes, la medición del pecio, su geolocalización y la recuperación de piezas del pecio.

Red europea

Este nuevo vehículo submarino es la contribución española a una flota de un total de 44 sistemas de similares características con los que ya cuentan los países miembros. Sin embargo, de esta flota sólo 11 sumergibles no tripulados pueden operar a una profundidad igual o superior a la que la que alcanza el ROV del IEO, y sólo Noruega, Reino Unido, Alemania, Portugal y Francia cuentan con sistemas capaces de operar a mayores profundidades.

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