“El Real Decreto es ambiguo, incorrecto e impreciso, por tanto pone en riesgo a los buzos”

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El Real Decreto es ambiguo, incorrecto e impreciso, por tanto pone en riesgo a los buzos

Carlos Fernández Sixto

Carlos Fernández Sixto – Buzo Profesional, instructor de Buceo en el Centro de Formación Profesional Náutico- Pesquera de Santander. Máster en Prevención de Riesgos Laborales

En una profesión de alto riego como el buceo comercial es necesario que la normativa sea rigurosamente clara y precisa.

Hemos tenido muchas normas a lo largo de la historia del buceo en España, por ejemplo el Decreto 2055/1969, de 25 de septiembre, la Orden de 25 de abril de 1973, o la Orden Ministerial de 1997 que nos regulaba hasta el momento, sin olvidar los dos convenios colectivos acordados entre los sindicatos y la patronal.

Desde el 1 de julio está vigente el Real Decreto (RD) 550/2020 por el que se determinan las condiciones de seguridad de las actividades de buceo tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Desde mi opinión, el BOE es una herramienta útil donde cualquier ciudadano puede recurrir para resolver dudas de diferente naturaleza, entre ellas en materia laboral.

En mi opinión, como profesional del sector, instructor de buceo y, recientemente, haber completado un máster de Prevención de Riesgos Laborales, este RD no cumple con ese cometido por tres razones: es ambiguo, incorrecto e impreciso.

Es ambiguo porque muchas de sus ideas o puntos pueden ser interpretados de una manera o de la manera contraria. Es incorrecto en cifras y definiciones que están mal expresadas y mal desarrolladas, incluso aparentemente inventadas. Y es impreciso porque muchos puntos no contestan nada y deja el tema a la libre interpretación del lector, tratándose de cuestiones delicadas para la salud y la vida de los buzos.

Por todo ello, entiendo que nuestra profesión no merece un Real Decreto con tantas deficiencias. El redactor de esta norma debe ser conocedor del sector y por supuesto apoyarse en los expertos. Además, hay mucha bibliografía al respecto en nuestro país o en otros países de nuestro entorno, en los que poder reflejarse.

Mi queja sobre el Real Decreto va en el sentido de la falta de tecnicismos o de cultura preventiva que presenta, sino que va en busca de una mejor redacción y posterior consenso con los agentes implicados y evitar acepciones imprecisas y ambiguas. Una profesión de alto riesgo necesita tener una norma que sea muy explícita y aclaratoria.

LEE LA OPINIÓN DEL PREVENCIONISTA IVÁN CIUDAD VALLS SOBRE EL REAL DECRETO 550/2020

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