La Genil: historia de la popular draga de vapor del Puerto de Sevilla y su reflotamiento

El equipo de Macpherson Servicios Subacuáticos en el reflote de la draga Genil (cedida por Macpherson S.S)

La Genil: historia del puerto de Sevilla

No son pocas las ocasiones en las que un buque deja su impronta en el imaginario de las gentes de una determinada ciudad o puerto. Su estampa perenne sobre el agua, su inconfundible sonido o la gran cantidad de historias que desembarcan de él subyacen en la memoria de gente que transforma su mueca cuando se les recuerda. Es el caso de la ‘Genil’, una draga de pequeñas dimensiones que prestó servicio en varios puertos andaluces hasta la década de los ochenta del siglo XX y a la que, a través de este artículo, procuramos recargar de vida.

El Genil en uno de sus trabajos

Historia

La historia de este buque comienza en 1927, año en el que la Junta de Obras del Puerto de Sevilla realiza el encargo de su construcción a la Sociedad Española de Construcción Naval en su factoría de Matagorda, Puerto Real (Cádiz).

Su ejecución llevó menos de un año. En septiembre de 1928 fue botado en el dique gaditano con la denominación de ‘C/56 Draga Genil’ y las siguientes dimensiones, según se recoge en el Registro Lloyd’s: 11,431 m de registro bruto, 22,86 m de eslora, 8,23 m de manga y 1,98 m de puntal.

La ‘Genil’ fue una draga tipo Priestman o de ‘cuchara’, caracterizadas por ser de escasa eslora y por contar en su proa con una grúa convencional y una cuchara o pala excavadora. Originalmente era propulsada mediante un sistema tradicional de vapor, si bien los informes técnicos previos a su reflote constataron una serie de modificaciones para su uso con fuel.

Draga Genil en el Puerto de Sevilla
Draga Genil en el Puerto de Sevilla

Nació con el objetivo de prestar servicio en los muelles de la ciudad hispalense, especialmente para pequeñas tareas de dragado en lugares poco accesibles o de escasa maniobrabilidad, como rincones de las dársenas, lugares de difícil acceso o pequeños espacios en interior de puertos o ríos y, en general, todas aquellas funciones para las que otro tipo de sistemas, como el de cangilones (también llamado de rosario) o el de succión, no resultaran efectivos o necesarios, entre las que destacan la extracción de elementos sumergidos de poco tamaño, reubicación de balizas de señalización o el dragado en las embocaduras de diques y varaderos.

Reflotamiento

La draga fue izada a tierra firma con una grúa de 400 toneladas

 

En 2009, la Autoridad Portuaria de Sevilla encarga a la prestigiosa empresa gaditana MacPherson Servicios Subacuáticos las tareas de reflote, con una premisa clara de conservación. Esto hace que la dinámica de trabajo cambie, pues la recuperación de embarcaciones no catalogadas como históricas normalmente se solventa con operaciones de desguace o derribo, que facilitan su extracción y posterior depósito en las cazas o muelles.

La ‘Genil’ permanecía a flote en el muelle sevillano desde 1982, año en que concluyó su servicio. La Autoridad Portuaria se hizo cargo de su mantenimiento, pero por causas que no han trascendido, aunque fácilmente deducibles, terminó en el lecho del Guadalquivir unos años antes de su rescate.

Según comentó a Subaquatica Magazine el gerente de MacPherson Servicios Subacuáticos, Daniel MacPherson, su empresa encontró la nave prácticamente por completo sumergida, puesto que “en la zona de hundimiento la ausencia de visibilidad era total”. Hubo que hacer un plano muy detallado y un estudio previo para determinar la estrategia de reflote más acertada.

La draga Genil en tierra firma

Además, todos los elementos de madera que estaban en el suelo se encontraban flotando apoyados en el techo del interior del buque tras el hundimiento.

En el mismo sentido, indicó otro de los problemas propios de este tipo de operaciones:

“Concretamente en una de las maniobras de izado que tuvimos que realizar, era necesario aligerar peso del buque para poder ponerlo en tierra, y hubo que desmontar la grúa de la cubierta evitando causar daños importantes en su estructura, lo que suponía ya de por sí un desafío en sí mismo”.

Las tareas finales de elevación fueron realizadas con una grúa de celosía sobre cadenas de 400 toneladas, propiedad de Burgos Grúas y Transportes de Sevilla, como se aprecia en la imagen

Buscando un futuro digno

La ‘Genil’ forma parte del Patrimonio Mueble de Andalucía como Bien de Interés Cultural desde 2002 (BOJA 12/02/2002, 18/2199) y actualmente (dato de 2018) permanece varada en un extremo del Muelle del Centenario del Puerto de Sevilla.

El Genil en los 90 en el Puerto de Sevilla

Yarides de la Hoz explicó que hubo intención de ponerla a valor, si bien nunca hubo concreción por parte de las autoridades competentes. En este sentido, MacPherson añadió que inicialmente el buque se dejó en el muelle buscando que no afectara a la actividad cotidiana del puerto y no que provocara además un problema para la zona de apoyo. Se contemplaron diferentes escenarios, como que pasara a formar parte del adorno de alguna de las rotondas de la ciudad, en las zonas aledañas al propio Río Guadalquivir. Con un buque en estas circunstancias, que se debatía entre flotar o hundirse de nuevo, por lo que comenzó todas las ocasiones, se optó por el mal menor.

La draga permanecía en 2028 ‘posada’ junto a unos contorsos barcos antiguos rescatados del lecho del río en la dársena del Batán. Junto con un remolcador y un marinete, forman parte del museo del Puerto de Sevilla, inaugurado en 1999. Su cabrestante se encuentra relativamente bien conservado y, según informa el historiador local Marcos Pacheco Morales, gran conocedor de la historia del puerto hispalense.

Como otros tantos, sigue a la espera de su restauración, de un proyecto que la convierta en algo que sirva de punto de encuentro en el que generaciones actuales y futuras puedan recordar el pasado y otros raros supervivientes de la década de los veinte, uno de los pocos buques remachados que quedan en nuestro país.

 

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