Buzos comerciales entran en el Parlamento Europeo y reclaman revisión urgente de su protección social

Buzos comerciales entran en el Parlamento Europeo
El pasado 23 de junio, el buceo profesional europeo dio un paso poco habitual pero profundamente significativo. El sector entró en el Parlamento Europeo para hablar, no de operaciones, rescates o infraestructuras submarinas, sino del desgaste invisible que arrastra toda una vida trabajando bajo el agua.
El Sindicato Estatal de Buceadores (SEB-S) y la Patronal Española de Buceo Comercial (PESBUCO) y comparecieron ante el Comité de Peticiones de la Eurocámara en Bruselas para trasladar una demanda histórica del sector: la necesidad de revisar y armonizar los mecanismos de protección social de los buceadores profesionales en toda la Unión Europea.
La intervención tuvo el valor añadido de unir el discurso entre empresarios y trabajadores. Rafael Villegas, en representación del SEB y Álvaro Cuadros, por parte de PESBUCO, defendieron conjuntamente la necesidad de adaptar la normativa social a una profesión marcada por la exposición constante a ambientes hiperbáricos, un alto índice de siniestralidad y un deterioro fisiológico acumulativo que no siempre encuentra reflejo en los sistemas actuales de jubilación.
Durante la comparecencia se puso sobre la mesa una realidad que el sector lleva años denunciando. Y es que el coeficiente reductor vigente en España, situado actualmente en el 0,15, resulta claramente insuficiente para compensar el desgaste físico y neurológico derivado de décadas de inmersiones profesionales. Desde el SEB se reclamó elevar ese coeficiente a valores más realistas, entre el 0,30 y el 0,40, además de extender su aplicación a todos los buceadores profesionales sin distinción de régimen o sector.
El documento presentado por el sindicato fue especialmente contundente al describir la naturaleza del riesgo. Ahogamientos, barotraumas, enfermedad descompresiva, traumatismos por cargas, succión, hélices, accidentes industriales, daños osteoarticulares, secuelas neurológicas y fatiga crónica forman parte de un escenario laboral donde el peligro no es puntual, sino permanente y acumulativo.
Soluciones de urgencia
Uno de los aspectos más relevantes expuestos en Bruselas fue precisamente ese carácter progresivo del riesgo. Es decir, el envejecimiento no reduce la exposición, sino que la multiplica. Mantener a los buzos de más de 60 años en operaciones hiperbáricas supone, según el colectivo, ignorar una evidencia médica y operativa que afecta directamente a la seguridad.
La petición presentada también puso el foco en la falta de armonización europea. Mientras algunos Estados reconocen parcialmente estos riesgos, otros mantienen marcos incompletos o desactualizados, generando desigualdades entre profesionales que realizan exactamente las mismas funciones en infraestructuras portuarias, energía offshore, obra civil, mantenimiento industrial o seguridad marítima.
Además de la revisión de los coeficientes reductores, las entidades solicitaron la creación de un código CNAE específico para el buceo profesional, con el objetivo de identificar correctamente la actividad dentro de las estadísticas laborales y facilitar la implementación de políticas de protección más precisas.
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La voz empresarial
Desde PESBUCO se insistió en el carácter estratégico del sector. Los buceadores comerciales sostienen buena parte de la operatividad de puertos, centrales energéticas, cableado submarino, oleoductos, gasoductos e infraestructuras críticas que garantizan el funcionamiento económico y energético europeo.
La comparecencia no supone todavía una resolución inmediata, pero por primera vez el desgaste acumulado del buceo profesional ha sido planteado formalmente ante las instituciones europeas. Una imagen poco común en el sector, pero posiblemente necesaria para abrir una vía política que en España lleva años bloqueada.
Bruselas escuchó. Ahora queda por ver si Europa decide sumergirse de verdad en una de las profesiones más exigentes, invisibles y estratégicas de su economía.
Rafael Villegas Pérez – delegado de comunicación del Sindicato Estatal de Buceo (SEB)
“Lo importante para nosotros es que la propuesta ha sido admitida y que seguirá su trámite dentro del Parlamento Europeo. Eso ya supone un paso importante, porque significa que la problemática del buceo profesional ha entrado por fin en la agenda institucional europea. Hemos sentido el respaldo de varios grupos parlamentarios que han sido fundamentales para orientarnos y ayudarnos a canalizar esta petición. También vimos interés desde la propia vicepresidencia de la comisión, lo que nos hace pensar que el mensaje ha calado. Ahora queremos que esta iniciativa no se quede solo en España. Nos gustaría que otros colectivos de buzos profesionales, tanto españoles como de otros países de la Unión, se sumaran a esta reivindicación. Esto no es una lucha de un sindicato o una patronal; es una cuestión de dignidad, seguridad y justicia para todo el sector.”

