Otro buzo muerto en Aysén y los sindicatos exigen revisar la cadena de seguridad en la salmonicultura chilena

Otro buzo muerto en Aysen
La muerte de un nuevo buzo profesional en el sur de Chile vuelve a colocar a la industria salmonera bajo el foco de la seguridad laboral. Esta vez ocurrió en la región de Aysén, donde Damián Cristófer García Álvarez, de 27 años y oriundo de Coronel (Biobío), falleció mientras realizaba labores subacuáticas en el centro de cultivo Bután 7, operado por la multinacional Mowi, al sureste de Puerto Aguirre. El trabajador prestaba servicios para la empresa contratista El Tridente Servicios Acuícolas.
Según los antecedentes difundidos por medios nacionales, el accidente se produjo durante faenas a unas 50 millas de Puerto Aguirre. Tras la alerta, se activó el protocolo de emergencia y una unidad marítima zarpó desde Caleta Andrade con personal médico a bordo. Sin embargo, al encontrarse con la embarcación que evacuaba al buzo, solo pudo constatarse su fallecimiento. La investigación quedó en manos del Ministerio Público y la Fiscalía Marítima de Aysén.
Crisis Estructural de Seguridad
Pero más allá del accidente puntual, la noticia ha generado una reacción que empieza a diferenciar este caso de otros. Organizaciones sindicales y colectivos de trabajadores del sector han comenzado a denunciar que no se trata de hechos aislados, sino de una crisis estructural de seguridad vinculada al modelo de subcontratación en la salmonicultura.
Y ahí aparece uno de los puntos más delicados: la cadena operativa. El centro pertenece a una gran productora internacional, pero las labores de buceo recaen en una empresa externa. Un esquema habitual en Chile que vuelve a abrir interrogantes incómodos para la industria: ¿quién supervisa realmente el cumplimiento de protocolos? ¿Dónde empieza y termina la responsabilidad de la empresa mandante? ¿Se fiscalizan con el mismo rigor las operaciones subcontratadas?

Una tragedia más
El caso de Damián no es un episodio aislado. Con este fallecimiento, ya son 11 los buzos muertos en el sur de Chile en lo que va de 2026, según el balance difundido por BioBioChile. Algunos medios regionales elevan además la alarma con cifras históricas que hablan de decenas de accidentes fatales en la industria salmonera en las últimas dos décadas.
En una industria donde el trabajo bajo el agua sostiene buena parte de la producción, la seguridad no puede seguir dependiendo del eslabón más débil de la cadena. La pregunta ya no es solo cómo murió otro buzo, sino por qué siguen muriendo.
