ASBUPROP, la voz organizada del buceo peruano

La Asociación de Buzos Profesionales del Perú (ASBUPROP) se ha convertido, en muy poco tiempo, en el principal referente de representación, diálogo y defensa de los trabajadores del buceo comercial en el país. Aunque la organización fue fundada en 2006, vivió un largo periodo de inactividad hasta que, hace dos años, un grupo de buzos decidió reactivarla formalmente.

Hoy, bajo la presidencia de Luis Fernando Pasapera, la asociación supera los 130 miembros, frente a los apenas 40 del inicio. El crecimiento ha sido vertiginoso: “En dos años hemos multiplicado varias veces el número de asociados”, explica Pasapera, destacando que esa evolución se debe al fortalecimiento del trabajo interno y a la necesidad urgente de representación real en el sector.

Un origen basado en la unión y en la necesidad de mejorar la seguridad

ASBUPROP nació inicialmente como un espacio de fraternidad entre buzos formados en la Marina peruana. Con el auge del buceo comercial en los años 2000, los profesionales empezaron a percibir carencias graves: falta de comunicación, ausencia de espacios para compartir experiencias y, sobre todo, una precariedad evidente en la logística y la seguridad laboral.

La logística era muy precaria; no teníamos los equipos suficientes para desarrollar el trabajo con la seguridad necesaria”, recuerda Pasapera. La asociación se concibió entonces como un punto de encuentro para unificar criterios, compartir vivencias y generar una voz colectiva capaz de dialogar con empresas y autoridades.

Consolidación: más afiliados, más diálogo, más presencia institucional

La reactivación reciente de ASBUPROP ha venido acompañada de una mejora sustancial en la comunicación interna y externa. La posibilidad de reunirse virtualmente ha sido decisiva para un colectivo disperso geográficamente: “La virtualidad nos ha ayudado bastante; facilita reunirnos y organizarnos”.

Pero el avance más significativo ha sido la apertura de canales formales con instituciones del Estado. “Ya hemos tenido conversaciones con congresistas que nos están colaborando, siempre y cuando presentemos el proyecto que buscamos”, señala Pasapera, quien destaca que por primera vez la asociación está siendo escuchada por parte de quienes elaboran la normativa del sector.

Normativa obsoleta y urgencia de reformas

Uno de los grandes desafíos para el buceo profesional en el Perú es su marco normativo. La regulación vigente, de 2014, presenta importantes vacíos. Pasapera explica que la reciente resolución de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas incluye lineamientos, pero mantiene “excepciones en temas donde no deberían existir excepciones, porque en seguridad no hay excepciones”.

Uno de los ejemplos más claros es el límite de profundidad: “La norma dice 190 pies con aire y, excepcionalmente, 220. Pero las empresas lo toman como rutina, no como excepción”, advierte. Por ello, ASBUPROP ha solicitado que el Congreso conforme una mesa técnica de trabajo que incluya a la Marina, a la asociación y a empresas especializadas para abordar una reforma integral.

Una experiencia clave: la participación en la reunión de ADCI en Panamá

La presencia de Pasapera en la reunión anual del Capítulo Latinoamericano y del Caribe de ADCI, celebrada en Panamá, marcó un punto de inflexión para la asociación. Su objetivo principal era claro: “Darnos a conocer y hacer saber que en el Perú hay un buen elemento humano para el buceo profesional, pero sin apoyo de las entidades que rigen nuestras normas”.

La experiencia —describe— fue reveladora: “Ha sido un evento muy bonito e interesante. La organización fue impecable. Pudimos recibir experiencias e información de todos los ponentes”. Para él, estos encuentros son esenciales porque permiten “lograr consensos, relacionarse y compartir experiencias con compañeros de muchos países, lo que enriquece mucho más a la asociación”.

Además, destaca la presentación de herramientas como Skill’n’Depth, plataforma que conecta buzos con empresas a nivel global. “Es muy interesante porque involucra a buzos de todo el mundo y ofrece oportunidades laborales internacionales”.

Cooperación internacional: una oportunidad para el buzo peruano

Pasapera considera vital la vinculación de ASBUPROP con organizaciones como ADCI e IMCA. “Las acreditaciones internacionales nos permitirían tener oportunidades fuera del país”, afirma. Además, recalca que esos estándares son cruciales para impulsar mejoras en la normativa nacional, en la capacitación y en la cultura de seguridad.

Estado actual del buceo profesional en el Perú

Aunque reconoce ligeras mejoras en las condiciones laborales, el diagnóstico sigue siendo crítico: “Las autoridades están un poco ciegas a nosotros”, señala. Agrega que muchas empresas carecen del equipamiento adecuado y que algunos trabajos se realizan “a punche, sin herramientas que permitan un descenso y ascenso seguros”.

Factores como corrientes, vientos, zonas de nula visibilidad o trabajos de profundidad exigen una profesionalización mucho mayor. Y, sin embargo, el país cuenta actualmente con una sola escuela de formación de buzos profesionales, aún sin acreditación internacional. ASBUPROP espera contribuir, a futuro, a consolidar un centro formativo propio: “Nos proyectamos a ser un centro de capacitación y un ente que apoye la regulación de las normas”.

Un mensaje final a la comunidad profesional

Pasapera concluye con un llamado a la unidad: “Invito a todos los colegas del Perú a contactar con nosotros. Van a tener nuestro apoyo ante cualquier eventualidad”.

La asociación, añade, también busca convenios con entidades públicas y privadas para apoyar no solo a los buzos, sino a sus familias: “Queremos beneficios académicos para los hijos de los asociados; eso también es parte de la misión”.

Con ASBUPROP en plena expansión, la voz del buzo peruano parece haber encontrado, por fin, un espacio de representación firme, crítico y orientado al futuro.

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