‘Buscadores de Naufraxios’ explorará en TVG los barcos hundidos en la costa gallega

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Imagen de un buceadores en un pecio

Buscadores Barcos Hundidos

El próximo domingo 23, a las 23.20 horas, llega a Televisión de Galicia Buscadores de naufraxios. Se trata de un formato documental en el que se darán cita acción, aventura e historia con un único objetivo: sumergir al espectador en las profundidades del mar para conocer los barcos hundidos en la costa gallega. Y es que Galicia, con sus más de 3.000 naufragios catalogados, puede presumir de albergar un auténtico museo subacuático, considerado uno de los más importantes del mundo y que, sin embargo, es prácticamente desconocido.

Buscadores de naufraxios será el primer programa de televisión en mostrar espectaculares e inéditas imágenes subacuáticas de algunos de los barcos más famosos hundidos en las costas gallegas. Desde la ría de Vigo hasta la de Viveiro, recorrerá todo el litoral gallego para encontrar dieciséis de estas historias y sacarlas a la superficie. Historias de barcos, pero también historia de Galicia, de Europa y del mundo.

Visitará majestuosos galeones del siglo XVI, barcos míticos de la Armada Española o Británica o famosas fragatas de guerra de los siglos XVII y XVIII, entre otras localizaciones. Auténticas joyas patrimoniales que reposan en los fondos marinos. No en vano las principales rutas de navegación de la historia pasaron frente a los casi 1.500 kilómetros de costa gallega y, con ellas, civilizaciones de todas las épocas.

El programa de Televisión de Galicia, producido por Voz Audiovisual y dirigido por Edu Lavandeira, consta de 16 capítulos de 35 minutos de duración. Cada capítulo está protagonizado por un barco hundido y un buceador o buscador que se encargará de llevar al espectador hasta él, en el fondo del mar. El programa contará con los testimonios de historiadores, investigadores, biólogos o arqueólogos subacuáticos para ayudar a conocer la historia de cada barco, desde su construcción hasta el fatídico instante en el que embarrancó y se fue a pique.

La gente del mar

Además, en Buscadores de naufraxios tendrá gran protagonismo la gente del mar. Los pescadores que, sin saberlo, llevan años faenando en alguno de estos tesoros sumergidos y que juegan un papel fundamental a la hora de encontrar los pecios. También contará con el testimonio de aquellos que lograron salvar a pasajeros o tripulación de muchas embarcaciones. Ellos relatarán cómo vivieron aquellos angustiosos momentos y cómo los naufragios marcaron sus vidas. Y otras muchas historias que, por lejanas en el tiempo, no permiten la existencia de testigos directos, pero sí indirectos gracias a la profunda huella que han dejado en las zonas cercanas al hundimiento. Viveiro o Ribeira, testigos de dos de las mayores tragedias marítimas de la historia de Galicia, los naufragios de la fragata Magdalena y del vapor Santa Isabel, son buen ejemplo de ello.

La acción y la aventura también estarán muy presentes. Los espectadores presenciarán inmersiones peligrosas y arriesgadas al alcance de muy pocos buceadores. Con ellos el espacio descubrirá cómo se encuentra un barco hundido, explorará su pecio y tratará de evitar que su historia se pierda bajo el mar.

Los pecios a poca profundidad son los más visitados por los buceadores, pero para ser el primero en bucear en un barco hundido es necesario ir más allá de los 40 metros, lo que se denomina buceo técnico. A pesar de que este tipo de buceo entraña numerosos riesgos, muchos buceadores experimentados tienen predilección por la profundidad porque los pecios suelen estar mejor conservados y, sobre todo, porque permanecen inexplorados.

Un gran reto físico

La mayor parte de los barcos que visitará Buscadores de naufraxios se encuentran más allá de los 40 metros, siendo el Blas de Lezo, un crucero acorazado dotado de gran artillería y hundido a 70 metros, el más profundo de todos ellos. Para serconscientes del riesgo que supone sumergirse a esa profundidad, es suficiente saber que muchos buceadores expertos que llegan a 40 metros aseguran que más allá de esa distancia no se les pierde nada.

No solo es necesaria una exigente preparación física y mental, sino que hace falta contar con un equipo técnico muy específico. En una inmersión de este tipo un buzo puede llegar a usar más de media docena de botellas con distintos tipos de gases, y el peso total del equipo puede superar los 100 kilos. Durante el programa el espectador presenciará la preparación y la inmersión a esas inalcanzables profundidades.

A pesar de toda esta preparación y de tomar todas las precauciones, los buceadores más experimentados son conscientes de que el riesgo siempre está ahí. La enfermedad descompresiva, la narcosis también llamada «borrachera de las profundidades» o el síndrome de asfixia son algunos de los peligros a los que se exponen.

Eso sí, todos ellos coinciden en una cosa: el riesgo merece la pena. Y así debe ser, ya que para estar diez minutos en el fondo del mar disfrutando de bucear en un barco hundido se necesitan dos horas de espera para poder subir a la superficie.

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